Trucos de cocina

Soy cocinero y consigo que las patatas asadas queden más crujientes añadiendo un ingrediente sencillo a la bandeja antes de cocinarlas

Toma nota de este truco para conseguir que las patatas asadas queden más crujientes

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Soy cocinero y consigo que las patatas asadas queden más crujientes añadiendo un ingrediente sencillo a la bandeja antes de cocinarlas
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Gemma Meca
  • Gemma Meca
  • Licenciada en Historia, máster en Periodismo y Comunicación Digital. Redactora en Ok Diario. Cuento historias, soy amante de los astros, sigo a la luna, los TT de Twitter y las tendencias en moda. Experta en noticias de consumo, lifestyle, recetas y Lotería de Navidad.

Un ingrediente de lo más sencillo puede dar a las patatas asadas, quedarán más crujientes y le darás un plus de buenas sensaciones. Un ingrediente tan básico como las patatas, puede convertirse en un manjar, que hasta la fecha no sabíamos que podríamos empezar a tener en consideración. Podremos descubrir la esencia de un tipo de comida que, sin duda alguna, será el que acabará siendo protagonista, en solitario o en compañía.

El alimento de bajo coste que puede acabar llegando a la mesa como un auténtico protagonista. Más allá del hecho de que es la guarnición más demandada de todas, con una situación que, sin duda alguna, puede convertirse en la antesala de algo más. Es momento de conocer unas patatas de esas que siempre triunfan que llegan a la mesa con un toque crujiente exterior y ese interior mantecoso que nos aportará un extra de buenas sensaciones. Todo cocinero sabe cómo hacer que crujan que queden con un toque especial, es cuestión de incorporar un detalle especial, un ingrediente que le dará un punto extra. Convierte tus patatas asadas en un plato de restaurante Michelin.

Las patatas asadas quedarán mucho más crujientes

El crujiente de las patatas asadas acaba marcando una importante diferencia. Lo que necesitamos es este básico que puede acabar siendo lo que nos dará en estos días un aliciente más para ponernos manos a la obra. Sin invertir un euro de más y con un resultado que maximiza su sabor y textura.

Las patatas son junto con los huevos, un elemento que descubrimos con un toque de sabor de lo más especial. Cuando lo que queremos es agrandar esas patatas, catapultarlas a lo más alto de nuestras recetas de cocina, sólo falta un ingrediente profesional para que nos queden de lujo.

Este sabor crujiente puede acabar siendo el que nos dará la textura que llegará para cambiarlo todo. Un elemento que puede acabar siendo el que haga que de lo común se pase a lo extraordinario. La cocina es magia en muchos sentidos, convierte algo que nos aporta la naturaleza en un placer para el ser humano.

Todas tus recetas pueden combinar con unas patatas asadas que podrían acabar siendo las reinas de un plato de pescado, carne o verduras, nada se les resiste a estas bases con un toque crujiente fácil de conseguir.

Añade un ingrediente antes de cocinar estas patatas

Estas patatas las puedes cocinar en un abrir y cerrar de ojos, con un toque crujiente que puede llegar de la forma más sencilla. La sémola de harina puede acabar siendo el ingrediente esencial que puede acabar siendo el que le aportará el toque especial a esta base.

Simplemente debemos añadir un poco de grasa, en forma de aceite y pintar estas patatas para conseguir un cambio de tendencia que puede ser esencial. Ese crujiente que vamos a conseguir con un pequeño truco de cocinero profesional para crear las patatas asadas más deliciosas del mundo.

Te proponemos una receta con la que poner en práctica este truco y añadir ese toque crujiente que, hasta el momento, quizás no sabías que te aportaría este plus de buenas sensaciones, con un simple gesto que catapultará unas simples patatas hasta lo más alto.

Ingredientes básicos

  • 500 g de patatas pequeñas (tipo baby o nuevas)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 50 g de queso parmesano rallado
  • 2 dientes de ajo
  • Sal y pimienta
  • Perejil fresco (opcional)

Opcionales:

  • Pimentón dulce o picante
  • Romero o tomillo
  • Un poco de mantequilla

Preparación paso a paso

  1. Empieza lavando bien las patatas. No hace falta pelarlas. De hecho, la piel ayuda a que queden más crujientes.
  2. Ponlas en una olla con agua y sal. Cuécelas durante unos 15-20 minutos, hasta que estén tiernas pero no deshechas. Puedes pincharlas con un cuchillo para comprobarlo.
  3. Escúrrelas y déjalas templar unos minutos.
  4. Mientras tanto, precalienta el horno a 200 °C.
  5. Coloca las patatas sobre una bandeja con papel de horno. Ahora viene la parte divertida: aplástalas ligeramente con un vaso o un tenedor. No las rompas del todo. Solo lo suficiente para que se abran un poco.
  6. Ese es el truco para conseguir esa mezcla de texturas.

Es una manera de crear la guarnición perfecta en un abrir y cerrar de ojos. Sin duda alguna, no hay nada que destaque tanto como una buena patata al horno. Es tan sencillo de conseguir que te sorprenderá el resultado. Con el toque de queso o de sémola, para conseguir cremosidad o crujiente, dependiendo de gustos nos puede aparecer un acabado u otro.

La cocina es arte y con cada uno de los trucos acabamos descubriendo la esencia de un tipo de plato para el que no se necesita mucho más que unos buenos ingredientes y el tiempo y paciencia necesarios para conseguir llegar a este punto que queremos ver llegar a nuestra mesa.

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