Invasión de Ceuta

Los vecinos de Ceuta desmienten el relato del Gobierno: «Hablan de normalidad y esto parece un campo de refugiados»

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  • Ezequiel Marín | Isaac Chavida
  • Ceuta
  • Enviados especiales

Mientras el Gobierno habla de «normalidad» en Ceuta, OKDIARIO ha podido comprobar cómo la situación tras la invasión migratoria del pasado jueves sigue lejos de estar resuelta. Centenares de inmigrantes no han regresado a Marruecos y deambulan por las calles, se esconden en las rocas y en la playa para no ser devueltos y permanecer así en la ciudad autónoma, lo que provoca inquietud entre los vecinos. A ello se suma la permanente presencia de militares. «Esto parece un campamento de refugiados», relata un ciudadano ceutí a este periódico.

Esa realidad es especialmente visible en la playa del Trampolín, donde se concentran centenares de inmigrantes. Unos descansan en la arena, otros incluso dan toques a un balón ante la presencia de militares, que trata de retenerlos para evitar que se desplacen al centro, a las barriadas de la ciudad o al centro de acogida, CETI, saturado con más de mil residentes pese a sus 512 plazas.

También continúan deambulando por las barriadas periféricas de la ciudad. Centenares de ellos, en la carretera de Benítez, que al CETI y en la carretera de la pedanía de Benzú, próxima a la otra frontera de Ceuta con Marruecos, la de Beliones.

Los inmigrantes que han optado por permanecer en Ceuta afrontan la falta de comida y bebida, lo que genera preocupación entre los ceutís ante problemas de seguridad. El barrio de El Sarchal es uno de los más afectados. Los ilegales campan a sus anchas por la única carretera que da acceso a las playas.

«Quedan muchísimos inmigrantes en la escollera, el monte, los acantilados… No hay pánico como en los primeros días, pero sí mucha inseguridad», comenta un vecino.

Otro coincide: «¿Qué normalidad va a haber con los BMR por todo Ceuta? Las calles están llenas, colas en los supermercados… Esto parece un campamento de refugiados, no hay normalidad, evidentemente».

Hasta 5.000 inmigrantes

El Gobierno de la ciudad autónoma ha elevado este lunes a 88 la cifra de personas que han aparecido muertas en las inmediaciones del espigón fronterizo del Tarajal como consecuencia de la entrada masiva. La mayoría han sido trasladados a las dependencias del antiguo Hospital Militar de la ciudad, convertido en una morgue improvisada.

El presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), ha estimado que quedan entre 3.000 y 5.000 inmigrantes en la ciudad, insistiendo en que la localidad todavía no ha vuelto a la «normalidad». El delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez, ha estimado que serían 2.500. En contra de lo que se asegura desde el Gobierno, Pérez ha considerado que «todavía no se ha recuperado la normalidad», apuntando que los ilegales que aún permanecen en Ceuta «son un exceso para la capacidad que tiene la ciudad para atenderlos».

El consejero de Presidencia y Gobernación de Ceuta, Alberto Gaitán, ha explicado este lunes que un total de 862 menores inmigrantes han sido acogidos en la ciudad autónoma.

«La capacidad ordinaria que nos atribuye el Ministerio es de 29. Estamos hablando, por tanto, de una sobreocupación de casi el 3.000 por ciento», ha indicado el consejero de Presidencia, advirtiendo además que esa cifra podría aumentar en los próximos días.

Por otro lado, el CETI «está absolutamente colapsado y fuera de ese centro hay unas mil personas que están acampando alrededor», ha agregado.

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