España

Iceta y Fernández se reunirán la próxima semana en Ferraz

El presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández, y el líder del PSC, Miquel Iceta, se reunirán la próxima semana para abordar la «dañada» relación entre ambos partidos, tras la crisis generada por la ruptura de la disciplina de voto de los diputados socialistas catalanes en la investidura de Mariano Rajoy.

Coincidiendo con la presentación de su escrito de alegaciones por parte de los ocho diputados del PSOE que rompieron la disciplina de grupo en la investidura de Rajoy, Iceta y Fernández han conversado por teléfono y se han citado para una reunión a principios de la próxima semana en la sede de Ferraz en Madrid,

Sobre el acercamiento PSOE-PSC, Iceta ha dicho que le ha trasladado a la gestora su disposición: «Le he dicho que hemos acabado nuestro congreso y que podemos hablar con ellos cuando quieran y como quieran. Estamos a disposición de lo que haga falta».

«Mejorar la relación… o cambiarla»

«La existencia de discrepancias requiere una reflexión sobre sus efectos y sobre la eventual capacidad de revisar y mejorar la relación que tenemos y, eventualmente, quizás cambiarla», ha dicho Iceta.

El intento de reconducir las relaciones coincide con la publicación del barómetro del CIS, que refleja que el PP volvería a ganar las elecciones con un 34,5 por ciento de los votos, dos puntos más que en la anterior encuesta, con lo que ya dobla al PSOE, que se hunde por su crisis interna, pierde más de seis puntos y es superado ampliamente por Unidos Podemos y sus confluencias.

Sobre la crisis interna del PSOE, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha considerado igualmente «valiosos» y «compatibles» entre sí para dirigir el PSOE a Susana Díaz y a Patxi López, aunque ha manifestado que «Susana Díaz tendrá que decidir primero si es ella su candidata».

Ha abogado por que la gestora del PSOE abra el calendario congresual «en las próximas semanas» y por «aparcar el debate de nombres» hasta que esté resuelto el de las ideas.

Mientras tanto, los ocho díscolos -Susana Sumelzo, Margarita Robles, Zaida Cantera, Odón Elorza, Rocío de Frutos, Luz Martínez Seijo, Pere Joan Pons y Sofía Hernanz- han enviado el escrito de alegaciones al presidente del Comité de Disciplina, Luis Carlos Sauquillo.

Sitúan su voto en conciencia en una «concepción ética de la política» y en un «marco de excepción» y aluden al artículo 67.2 de la Constitución Española, que recoge que «los miembros de las Cortes Generales no estarán ligados por mandato imperativo».

Alegan que se trataba de una votación «excepcional para la credibilidad del sistema democrático» y «trascendental para la vida de un proyecto político centenario como el del PSOE, en medio de una profunda crisis de la organización».

Los díscolos defienden que, aunque el grupo no lo permitió, «votar por razones de conciencia suponía un derecho innegable para cualquier diputado socialista».

Alegan, asimismo, que no han «causado ningún daño al PSOE, ni significado ningún sacrificio de su proyecto, ni un ataque a su programa y valores», y que tampoco han «impedido la gobernabilidad de España, puesto que solo se precisaban 11 de los 84 votos con que cuenta el grupo socialista».