España
Crisis del coronavirus

El Gobierno admite que no tiene informes científicos para justificar el ‘decretazo’ de la mascarilla

  • Luz Sela
  • Periodista política. En OKDIARIO desde 2016. Cubriendo la información del Congreso de los Diputados. Licenciada en Periodismo por la Universidad de Santiago de Compostela. Antes, en COPE, ABC Punto Radio y Libertad Digital.

El Gobierno no contaba con informes de expertos que avalasen la imposición de la mascarilla en exteriores cuando acordó su obligación el pasado diciembre. El Ejecutivo admite finalmente, a preguntas de OKDIARIO a través del Portal de Transparencia, que no disponía de recomendaciones concretas por parte de ningún grupo de expertos para imponer a los españoles una medida polémica que no avala ni la Organización Mundial de la Salud (OMS) y cuya efectividad cuestionan los colegios de médicos.

En su respuesta, el Gobierno se remite únicamente a que «en relación a la utilización de mascarillas como medida de prevención del SARS-CoV-2 existe documentación en variadas fuentes nacionales e internacionales», citando en concreto dos elaborados por el propio Ministerio de Sanidad. Uno de ellos, Efectividad de las medidas preventivas para el control de la transmisión, fue publicado en marzo del año pasado -es decir, nueve meses antes de aprobar la medida- y en él sí se apunta a que en espacios abiertos «se debe llevar mascarilla» porque «aunque el riesgo de transmisión se reduce considerablemente en el exterior, también se han producido contagios y brotes en reuniones al aire libre».

Sin embargo, el ejemplo que se cita es de ambientes de alta concentración de personas como «fiestas patronales» o «celebraciones de bodas o cumpleaños en exteriores» y cabe recordar que la imposición del Gobierno afecta incluso a espacios abiertos donde quede garantizada la distancia mínima. Ese informe fue elaborado por técnicos del Ministerio y no por autoridades independientes.

El otro, Transmisión de SARS-CoV-2, tampoco fue encargado específicamente para la imposición obligatoria de la mascarilla el pasado diciembre. Es de mayo de 2021, también del Ministerio, y en él los técnicos se limitan a exponer la eficacia del cubrebocas para evitar el contagio por Covid, como otras genéricas recomendaciones.

Una treta

El Gobierno llevará este martes al Congreso de los Diputados la convalidación de este decreto, que aprobó el pasado 23 de diciembre. El Ejecutivo ha apurado al límite el plazo de 30 días hábiles para someterlo a la votación del Parlamento, al no tener los apoyos de sus socios garantizados. PP, Vox y Ciudadanos votarán en contra y sus aliados prioritarios -ERC, PNV y Bildu- han mostrado abiertamente sus discrepancias. Durante este mes, no obstante, la medida ha estado plenamente en vigor y sólo decaerá si no alcanza la mayoría en el Congreso.

Para amarrar esa mayoría, el Ejecutivo se ha servido de una treta y ha incluido en el texto una disposición adicional que aprueba la actualización de las pensiones. Un asunto que evidentemente nada tiene que ver con el objeto del decreto en sí -«Medidas urgentes de prevención y contención para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por el Covid-19»- y que, según el Gobierno, haría difícil al resto de grupos justificar su rechazo. Pese a ello, el resultado de la votación aún no está claro. El expediente del decreto, como publicó ABC, tampoco incluye ningún informe técnico.

¿Hasta cuándo?

El Ejecutivo ha evitado aclarar hasta cuándo obligará a usar la mascarilla en exteriores, sin aglomeraciones ni personas alrededor. La ministra de Sanidad, Carolina Darias, defendió este jueves su utilización como «una de las medidas que más nos pueden ayudar» frente al coronavirus e insistió en que se trata de algo «temporal». No obstante, descartó concretar fechas para su fin, señalando que será obligatoria «durante el tiempo mínimo imprescindible». Aunque la incidencia ha bajado en los últimos días, Darias considera que aún sigue en baremos muy altos. En diciembre, la propia ministra justificó la imposición de la mascarilla en exteriores por la «mayor movilidad» y «aglomeraciones» de la Navidad, algo que evidentemente ya no se produce.

Países como Francia o Reino Unido, y la próxima semana Dinamarca, ya han prescindido de esta medida, que se ha demostrado claramente ineficaz para frenar los contagios. La OMS, de hecho, sólo la aconseja al aire libre si no se puede guardar la distancia mínima, que para este organismo es de un metro. Las únicas excepciones en la norma del Ejecutivo de Sánchez son los espacios naturales abiertos o la práctica de actividades deportivas. Tampoco los colegios médicos la aprueban. Según el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) el uso de la mascarilla en exteriores «tiene una efectividad mínima por sí misma».