España

Fernández prepara un Comité tranquilo con los fieles a Sánchez y sin tener aún los 11 abstencionistas

Los partidarios de la abstención a Mariano Rajoy no tienen claro cuál será fórmula final que se discuta en el Comité Federal del próximo domingo. En este sector existen partidarios de una abstención total del Grupo Socialista en el Congreso para remarcar que los siete diputados del PSC y algunos otros ‘versos sueltos’ rompen la disciplina de voto del partido. Por otro lado, también están los que prefieren que el voto mayoritario sea ‘no’ y sean los 11 «hombres de confianza» elegidos por la gestora los que se ausenten para facilitar la investidura y un Gobierno del PP.

Pero para esta segunda opción, los socialistas todavía no tendrían aún esas 11 caras. La intención es que sean personajes con gran peso en el partido para no correr riesgos y que finalmente cumplan el cometido de ausentarse de la segunda votación en la investidura de Mariano Rajoy. Frente a esto, se encuentran los partidarios del ‘no’, que ya advierten de que el domingo pedirán que se destape la identidad de «esos 11 que quieren ausentarse», insisten.

La polémica está servida aunque la orden, tanto de la gestora como de su presidente, Javier Fernández, es calmar los ánimos. El mensaje que dio el presidente de la gestora a los diputados y senadores fue tajante: «No podemos dar la imagen que dimos en el último Comité Federal», que terminó con la dimisión de Pedro Sánchez entre lloros, gritos e insultos.

El partido ha hecho público este miércoles el orden del día del máximo órgano entre congresos: Primero, los socialistas constituirán el Comité Federal con la elección de la Mesa. Precisamente, en este punto la última vez sucedió algo excepcional, ya que tardaron cuatro horas en decidir qué miembros formarían parte de esa Mesa y, por consiguiente, la reunión no podía empezar.

Después, y cuando se dé por constituido el órgano de gobierno del cónclave, Fernández dará un discurso en tono «conciliador», según sostienen las fuentes consultadas, al igual que siempre ha hecho Pedro Sánchez cuando era secretario general, a excepción de la última vez, que decidió no hablar.

A continuación, los socialistas mantendrán el debate clave, con la polémica suscitada estas últimas semanas entre abstención ‘sí’ o ‘no’. Y una vez concluido, pasarán a formular la pregunta para dar pie a las votaciones. Como ya publicó OKDIARIO, la cuestión que valora la gestora es: «¿Quieres que haya terceras elecciones?».

Votación a mano alzada

Mucho se ha cuestionado estas semanas entre los cercanos a Sánchez si esta vez permitirían que la votación fuese a mano alzada. Cabe recordar que en el último Comité Electoral, los cercanos al ex líder del PSOE pidieron que la votación fuese secreta para que todos decidieran entre celebrar el Congreso con las primarias de inmediato o no.

Los miembros de la gestora actual levantaron la voz asegurando que la votación tenía que ser a mano alzada para que se vieran las caras y las opiniones. Esta vez, los partidarios del ‘no’ cambian las tornas y prefieren que la votación sea a mano alzada para retratar a todos los que antes decían ‘no’ y ahora defienden la abstención. Desde Ferraz sostienen que «pueden estar tranquilos, que la votación será a mano alzada». 

La abstención gana adeptos

Una gran mayoría de socialistas consultados dan por hecho que se aprobará la abstención en el Comité Federal. La mayoría de dirigentes optan por esta vía, según han declarado estas semanas en las correspondientes reuniones del grupo. Tanto en el Congreso como en el Senado se escucharon algunas voces discrepantes que siguen defendiendo el ‘no’ a ultranza pero aseguran que «ya son mínimas» y que la opción de Sánchez se está quedando atrás por acatar la disciplina de voto, salga lo que salga.

Así, desde Ferraz calculan que podrían ser 18 los ‘rebeldes’ del ‘no’ contando a los siete diputados del PSC que este miércoles en boca de su portavoz, Miquel Iceta, dejaron claro que mantendrían su postura. Entre estos defensores también se encuentran Margarita Robles, Adriana lastra, Odón Elorza, Susana Sumelzo o los dos diputados de Baleares (Sofía Hernanz y Pere Joan Pons).

Y todo pese a que el artículo 78 de los estatutos del partido deja claro que desobedecer la directriz del partido podría terminar en la expulsión del grupo: «Los diputados están sujetos a la unidad de actuación y disciplina de voto. Si no la respetasen, el Grupo Parlamentario y la Comisión Ejecutiva Federal podrían denunciar su conducta al Comité Federal. Si la actuación originada por esa persona del Grupo se estimase grave por el Comité Federal, este tendría facultades para proceder a darle de baja en el Grupo Parlamentario».