Estos son los apoyos que necesitan PSOE y Podemos para investir a Sánchez como presidente
Tras el acuerdo alcanzado por Sánchez y Iglesias este martes para "desbloquear" la situación política en España, ambos tendrán que recopilar apoyos de otras formaciones para conformar su Gobierno de coalición.
La aritmética parlamentaria complica el acuerdo firmado entre PSOE y Podemos para investir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno, que necesitará a los independentistas. Socialistas y podemitas sólo suman 155 escaños en el Congreso, según los resultados electorales obtenidos por ambas formaciones el pasado domingo: 120 y 35 diputados, respectivamente.
Ante este escenario, se hace imprescindible para ellos aglutinar los apoyos de otros partidos políticos. Sin embargo, la suma de los partidos no independentistas resultaría insuficiente para conformar el Gobierno de coalición anunciado por Sánchez e Iglesias, porque en una primera votación no suman los 176 diputados de la mayoría absoluta que exige la ley.
Si a los 155 escaños de los dos socios de legislatura se unen los 3 de Más País -liderado por Íñigo Errejón- los 7 de los nacionalistas vascos del PNV, los de los 3 representantes obtenidos por la plataforma canaria, el diputado regional de Cantabria (1) -préstamos del partido de Miguel Ángel Revilla- y el obtenido por la formación local Teruel Existe! (1), estarían situados en un total de 169 escaños, a 7 de los necesarios.
Sin embargo, en un segundo intento sería suficiente para Pedro Sánchez acumular más ‘síes’ que ‘noes’ en la votación que tendrá que producirse en el Hemiciclo. Incluso si en el escenario inicial -de 169 escaños- obtuviesen, también, el apoyo de los nacionalistas gallegos del BNG (1), llegando hasta los 170, no saldrían las cuentas. Ni siquiera ante una hipotética abstención, poco probable, de los 10 representantes obtenidos por Ciudadanos.
¿Por qué? Porque el otro ‘bloque’, el de las restantes formaciones que, previsiblemente, votarían en contra -PP, VOX, ERC, Bildu, JxCat, CUP y Navarra Suma- alcanzaría el mismo número de respaldos -otros 170- lo que provocaría un empate técnico, impidiendo la investidura de Pedro Sánchez.
Pese a que el socialista ha negado durante la reciente campaña electoral que no pactaría con los independentistas la formación de un «Gobierno progresista» en España, lo cierto es que Sánchez necesita, como mínimo la abstención de Esquerra Republicana de Cataluña para conseguir su objetivo de permanecer en La Moncloa, durante los próximos 4 años.
Hasta el momento, la posición de ERC -partido del golpista Oriol Junqueras- pasa por una negativa rotunda al proyecto de Gobierno socialista, en coalición con Podemos. Así lo manifestaba el candidato de ERC en las pasadas elecciones generales del 10-N, Gabriel Rufián, tras culpar al presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, del crecimiento exponencial de Vox en las urnas.
«Pasará a la historia como un negligente, como un irresponsable, como un ególatra. Los resultados del fascismo son culpa exclusiva de él», afirmaba Rufián.
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