España

Ester Muñoz acusa al Gobierno de «alentar próximas invasiones» en Ceuta: «Si los inmigrantes se quedan… entrar ilegalmente tiene premio»

El PP ha convertido los avisos previos a la invasión de Ceuta en munición contra Pedro Sánchez. Los populares sostienen que el Gobierno conocía el riesgo de una entrada masiva, dejó la frontera prácticamente desguarnecida y ahora puede favorecer que vuelva a repetirse si los inmigrantes que permanecen en la ciudad autónoma son trasladados a la Península.

La ofensiva la ha encabezado este domingo la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, después de que Alberto Núñez Feijóo apuntase directamente a la actuación del Ejecutivo y plantease incluso la posibilidad de que Sánchez esté siendo chantajeado por Marruecos, como ahora también plantea el presidente del PNV, Aitor Esteban. Muñoz va un paso más allá y sostiene que Moncloa «no sólo abandonó a Ceuta», sino que «pudo promover que pasara lo que pasó».

La entrada de inmigrantes se concentró durante los días 30 y 31 de julio. Desde entonces, la gestión de quienes permanecen en la ciudad y la información de la que disponía el Ejecutivo antes de esos días se han situado en el centro de la batalla política.

La portavoz popular pone el foco precisamente en lo que sabía el Gobierno antes de que se produjeran los hechos. Según sostiene, las advertencias no procedían de una única fuente: cita información del CNI, del Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS), de la Guardia Civil y de la Policía Nacional.

Y sobre esos documentos construye una de sus principales acusaciones contra Sánchez: «Toda la información que estamos conociendo, incluso información oficial que él mismo y su gobierno han desclasificado, apunta a que el Gobierno de España sabía perfectamente que podía haber una invasión y no hizo absolutamente nada», afirma Ester Muñoz.

La dirigente popular recuerda además que la Guardia Civil había advertido, según los informes conocidos, de la posibilidad de una entrada masiva desde principios de julio. Pese a ello, asegura que durante la mañana del 30 de julio había únicamente cinco guardias civiles protegiendo la frontera. «Así no se protege una frontera», sentencia.

El reducido despliegue adquiere, para Muñoz, más importancia al ponerlo junto a los avisos previos. «Es evidente que sabían lo que estaba pasando», sostiene antes de rematar: «Tenían la información y no quisieron proteger nuestra frontera».

El alcance real de las advertencias del CNI se ha convertido así en otro de los puntos de choque. La portavoz del PP sostiene que no existe «un papel o una instrucción oficial» del organismo que confirme que no avisó de la magnitud que podía alcanzar la entrada y cuestiona abiertamente la versión ofrecida por Moncloa. «Le damos la credibilidad justa teniendo en cuenta que tenemos un Gobierno que lleva mintiéndonos cuatro años», ha añadido Muñoz.

Un «incentivo» para nuevas llegadas

La crítica de Muñoz no se detiene en lo sucedido antes del 30 de julio. El segundo frente se abre ahora con el destino de los inmigrantes que permanecen en Ceuta. La portavoz rechaza que sean distribuidos por otras comunidades y sostiene que hacerlo convertiría la entrada irregular en un incentivo para futuras llegadas.

Es ahí donde lanza su advertencia más gráfica: «Si después de una invasión de 80.000 personas los inmigrantes irregulares que quedan en Ceuta son repartidos en la Península, pasado mañana tienes una invasión de 200.000 y dentro de un mes de 500.000, porque lo que estás demostrando es que entrar irregularmente tiene premio».

Muñoz rechaza por ello encuadrar lo ocurrido como una simple cuestión de acogida. Para la dirigente popular se trata de «una invasión» y forma parte de «un ataque de guerra híbrida» cuyo objetivo, según afirma, es «desestabilizar Ceuta y, por tanto, desestabilizar España y desestabilizar la Unión Europea».

Su propuesta pasa por el retorno de quienes cruzaron irregularmente la frontera y ahora se encuentran asentados en chabolas. Muñoz sostiene que todos deberían «ser retornados por donde entraron, sean menores o sean adultos». Para los menores, defiende que prime la reunificación con sus familias o que, en su defecto, queden bajo la protección de los servicios sociales marroquíes.

«Lo que debemos hacer es seguir protegiendo la frontera y no alentar a próximas invasiones, que es lo que está haciendo el Gobierno de España con este tipo de mensajes», afirma. Y acusa al presidente de que «no solamente instrumentaliza las tragedias», sino que «abandona a los españoles en medio de ellas».

Alberto Núñez Feijóo ha situado, por su parte, a Marruecos en el centro de la ofensiva popular. El líder del PP sostiene que Rabat facilitó «por acción o por omisión» la vulneración de la frontera y considera que «la agresión de Marruecos está continuando» mientras no acepte el retorno de quienes entraron en Ceuta. «Marruecos defiende a Marruecos. El PP defiende a España. ¿Y a quién defiende el Gobierno de Sánchez?», plantea Feijóo, que ha llegado a definir Ceuta como «el epitafio de esta etapa de Sánchez».