España
LA ANTORCHA

Empresario de gasolinera: «He adelantado 1.400.000 € y he tenido que pedir un crédito de 1 millón»

“He tenido que pedir un crédito de 1.000.000 € para afrontar el adelanto de los 20 céntimos. ¿Quién me devuelve los intereses?”

“Nos han obligado a hacer de banqueros del estado asumiendo un coste financiero que nadie nos devolverá”

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Liborio Porteros es empresario de estaciones de servicio. Ese negocio que -creemos- está en manos de las grandes compañías que dan nombre a las gasolineras. Pero no es así. El 70% de las estaciones de servicio de España está en manos de pequeños y medianos empresarios. Sólo el 30% corresponde a esas famosas marcas.

Liborio tiene una veintena de gasolineras y muchísimos trabajadores a su cargo dependiendo de él. En LA ANTORCHA de OKDIARIO le invitamos a escuchar a la ministra Raquel Sánchez diciendo que los anticipos que podían pedir en marzo ya se han abonado al 100% y que ya se ha devuelto a las gasolineras más del 50% de lo que el gobierno les obligó a adelantar por el descuento de 20 céntimos por litro. Pero Liborio es tajante: “La ministra o no sabe o confunde conceptos”. Y niega los datos.

Explica Liborio Porteros que “los anticipios a los que se refiere la ministra sólo cubrían hasta el 18-20 de abril. Desde entonces, seguimos adelantando nosotros los 20 céntimos de descuento a los clientes. De lo otro, desde luego, a nosotros no nos ha llegado nada”.

Y nos cuenta su realidad, que nos deja boquiabiertos. Nada tiene que ver con lo que cuentan la ministra o el presidente Pedro Sánchez: “A día de hoy, llevo adelantados 1.400.000 euros. Evidentemente no hemos tenido capacidad de tesorería para cubrir eso y hemos tenido que recurrir a financiación bancaria, a un banco español. Hemos tenido que pedir más de un millón de euros con el consiguiente coste financiero al que tenemos que hacer frente sin ninguna necesidad”.

Banqueros del estado

Las cifras marean. De la noche a la mañana, el Gobierno les obligó a adelantar los 20 céntimos de descuento por litro y a Liborio eso le ha costado pedir un crédito de un millón de euros (con sus intereses) para afrontar el millón cuatrocientos mil euros que ha tenido que poner: “Estamos haciendo de banqueros del estado con un coste financiero que nadie nos va a retribuir porque sólo nos van a devolver los 20 céntimos”.

Por eso, a Liborio le indigna que “cuando hacen grandes alocuciones políticas hay que medir cuál es la realidad del sector”. Porque, como cuenta, “nosotros nos hemos decidido a acceder a esa financiación, pero hay muchos otros empresarios que o no han tenido la capacidad de hacerlo o han decidido no hacerlo y han tenido que cerrar”.

“No entendemos -se lamenta Liborio Porteros- que tengamos que financiar al estado. Más de 40 estaciones han cerrado temporalmente hasta que les hagan efectivo lo que han adelantado. Esta es la realidad. Los mensajes políticos en televisión quedan muy bien, pero no es la realidad”.

Liborio constata que “el 90% de las estaciones de servicio no tienen capacidad de absorber esa tensión de tesorería”. Describe un goteo diario de pérdidas inasumibles: “Es que hablamos de que una estación normal, mediana, está adelantando 3.000 euros al día. Llevamos 20 ó 25 días, pues calcula… 80.000, 90.000 euros que no tienen de circulante”.

Llueve sobre mojado

En el caso de las gasolineras, llueve sobre mojado. El Gobierno les obligó a mantener las estaciones abiertas durante los estados de alarma donde no había coches porque estaba prohibido circular, con el consiguiente coste sin tener ingresos. Por eso, lo de adelantar el descuento de los 20 céntimos llega -dice- “después de la situación complicada que hemos vivido con la pandemia, la huelga del transporte… y de la subida de precios, que, pese a lo que se dice, ha disminuido nuestros beneficios a la mitad porque el aumento del precio del combustible al doble y de los impuestos ligados han ido en detrimento de nuestros beneficios”.

En una situación, por tanto, de tesorería complicada, el Gobierno les impuso “una obligación que, todavía, ha tensionado más nuestra posición y que, para muchos compañeros, no es sostenible y han tenido que cerrar”. Pero la ministra Raquel Sánchez y el presidente Pedro Sánchez (Sánchez & Sánchez) no lo ven. Siguen encantados con la medida y con la manera chapucera de implementarla, como se hizo, de la noche a la mañana.