España

La CUP decidirá el domingo si permite la investidura de Torra en la segunda votación

La CUP no tiene claro si debe permitir la investidura de Quim Torra. El partido antisistema ha convocado este domingo a su consejo político para decidir su postura. De la decisión que tomen en la reunión de Cervera (Lérida) dependerá que el candidato a presidir la Generalitat sea investido en el Pleno del lunes. Si los cuatro diputados de la CUP se decantaran por el  ‘no’ en la segunda votación, la investidura de Torra sería inviable.

El consejo político de la CUP, que coincidirá con la Asamblea Nacional que ya estaba convocada para debatir la hoja de ruta de los cuperos, tendrá que definir su postura con respecto a la investidura de Torra después de que tres asambleas territoriales hayan forzado una reunión extraordinaria para reabrir el debate sobre esta cuestión.

Dicho debate ya se había cerrado en la CUP después de que, en una anterior reunión del consejo político, esta formación decidiera que sus cuatro diputados se abstendrían ante cualquier candidato de JxCat que no fuese Carles Puigdemont.

De hecho, la CUP ya había materializado esta posición en la investidura fallida del exconseller Jordi Turull, y sus cuatro diputados se abstuvieron y no votaron en contra, pese a que su portavoz, Carles Riera, criticó duramente lo que interpretó que era «un discurso 100% autonómico».

Las tres asambleas territoriales que han forzado la reunión del consejo político, en las cuales predominan los militantes de Endavant, que es uno de los dos grandes sectores que conviven dentro de la CUP, se muestran partidarias de cambiar la abstención por un «no».

No parece que esta sea ahora mismo la opción que tenga más partidarios dentro de la CUP, pero en la reunión del consejo político también votarán los representantes de las organizaciones que forman parte del Grupo de Acción Parlamentaria (GAP) y con las que la formación anticapitalista concurre en las elecciones.

Si el ‘no’ se impusiera sobre la abstención, esto impediría a Quim Torra ser investido en la segunda votación y, muy probablemente, también precipitaría la convocatoria automática de elecciones si el día 22 no ha podido ser elegido un presidente.