Carmena dijo que iba a dejar Madrid «como una patena» y la ciudad es un océano de hojas secas
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, prometió en el Pleno municipal del pasado mes de julio que una de sus prioridades sería dejar la ciudad limpia y resplandeciente. En sus palabras había una crítica apenas disimulada a la gestión del anterior equipo de gobierno liderado por Ana Botella.
Pero lo cierto es que, cinco meses después, las calles de Madrid se encuentran más sucias que nunca. Quizá porque Carmena aún no ha puesto en marcha sus planes anunciados de poner a los estudiantes universitarios a barrer las calles y organizar competiciones para que los niños recojan colillas del suelo.
A las montañas de basura que cubren todos los puntos de contenedores se ha sumado, en plenas fiestas navideñas, una auténtica alfombra de hojas secas de los árboles que cubre algunas de las principales avenidas de la ciudad.
Algo que, debido a las lluvias que se han producido durante las últimas horas, implica además riesgos para los viandantes, como muestran las fotos que acompañan a esta información.
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