Así será el desembarco «inédito» de los pasajeros del Hondius sin pisar tierra en Tenerife
Este operativo se realiza bajo la supervisión de la OMS y las autoridades sanitarias españolas en cumplimiento del Derecho Internacional
En la madrugada del domingo se espera que las aguas al sureste de Tenerife reciban, para su posterior desembarco, al Hondius, el buque de expedición de Oceanwide Expeditions que se ha convertido en el foco de una crisis sanitaria internacional por un brote de hantavirus.
Tras semanas de navegación desde Ushuaia (Argentina), con escalas en la Antártida, Georgia del Sur, Santa Elena y un fondeo forzado frente a Cabo Verde, el barco con aproximadamente 110-120 pasajeros y unos 30 tripulantes a bordo se aproximará al puerto de Granadilla de Abona. No será un atraque convencional, sino una operación meticulosamente diseñada para minimizar cualquier riesgo de contagio.
Las autoridades han confirmado que el crucero, un moderno buque polar de clase PC6, no atracará en el muelle, tras reclamarlo el presidente de Canarias, Fernando Clavijo. En su lugar, el Hondius fondeará en una zona delimitada dentro de las aguas del puerto industrial de Granadilla, lejos de las zonas residenciales y turísticas de la isla, para el desembarco. Este puerto comercial, con sus grandes contenedores y grúas, se transformará temporalmente en un escenario de alta seguridad, perimetrado y custodiado por fuerzas de seguridad y personal de emergencias.
La operación de desembarco comenzará una vez que el buque esté estabilizado. Pasajeros y tripulantes, que hasta el momento no presentan síntomas según los informes médicos a bordo, se prepararán en grupos reducidos. Vestirán equipos de protección individual (EPI) similares a trajes hazmat, incluyendo mascarillas, guantes y overoles, para reducir al mínimo cualquier transmisión.
El traslado se realizará mediante pequeñas embarcaciones, como lanchas o zódiacs del propio buque o facilitadas por las autoridades portuarias, con un máximo de cinco personas por viaje. Estos grupos descenderán de manera ordenada, priorizando según la nacionalidad y la disponibilidad de los vuelos de repatriación ya coordinados.
Al llegar al muelle, los pasajeros pisarán tierra en una zona completamente aislada y acordonada, supervisada por equipos de Protección Civil, sanitarios y miembros de la Guardia Civil. No habrá contacto directo con personal portuario ni con residentes locales. Vehículos dedicados —principalmente autobuses o furgonetas medicalizadas y custodiadas— esperarán a pocos metros. Los pasajeros subirán directamente a estos transportes, que recorrerán los apenas diez minutos que separan el puerto del Aeropuerto Tenerife Sur. Todo el trayecto se realizará por rutas preestablecidas y cerradas al tráfico normal.
En el aeropuerto, se ha habilitado una terminal o zona exclusiva, también completamente aislada, donde los pasajeros pasarán un último control médico antes de embarcar. Los españoles (un total de 14) serán trasladados al hospital militar Gómez Ulla en Madrid para cuarentena y observación.
El resto de nacionalidades, entre ellas estadounidenses, holandeses, británicos y otros, serán repatriadas en vuelos chárter coordinados por sus respectivos gobiernos. Países como Estados Unidos ya han confirmado aviones especiales, y la Unión Europea ha dispuesto aeronaves de rescate para aquellos sin vuelo asignado. La coordinación con más de 20 países ha sido compleja, pero se ha logrado un consenso para ejecutar la evacuación de forma rápida y segura.
Mientras las autoridades nacionales, con la ministra de Sanidad Mónica García y la secretaria de Protección Civil Virginia Barcones al frente, aseguran que el riesgo para la población es bajo y que no habrá contacto con los isleños, muchos residentes expresan preocupación. El recuerdo de la pandemia de COVID-19 revive miedos con protestas puntuales y debates en redes.
Una vez completado el desembarco de pasajeros, el Hondius, con su tripulación esencial a bordo y el cadáver del pasajero muerto por el hantavirus, zarpará rumbo a los Países Bajos, su base habitual. El operativo, calificado de «inédito» por las autoridades, cuenta con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que ha calificado el riesgo público como bajo, aunque mantiene vigilancia epidemiológica. Equipos de rastreo de contactos siguen trabajando con las personas que desembarcaron en etapas anteriores del crucero.
Este operativo se realiza bajo la supervisión de la OMS y las autoridades sanitarias españolas en cumplimiento del derecho internacional.
Operativo de desembarco (Tenerife)
- Lugar: Puerto de Granadilla de Abona, Tenerife.
- Procedimiento: no será un desembarco convencional. Los pasajeros no bajarán por la pasarela principal del puerto.
- Evacuación: se realizará mediante zodiacs desde el barco hasta el muelle, diseñado para minimizar el contacto.
- Pasajeros «limpios»: solo desembarcarán aquellos sin síntomas de la enfermedad.
- Evacuación médica: los enfermos ya han sido o están siendo evacuados por aire a unidades de alto aislamiento.
Protocolo para pasajeros españoles
- Repatriación: los 14 ciudadanos españoles serán trasladados por el Ministerio de Defensa.
- Destino: cuarentena en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid.
Ruta y escalas del Hondius
- Origen: Ushuaia, Argentina (1 de abril).
- Escala 1 (Santa Elena): 24 de abril, desembarco del primer fallecido y unos 30 pasajeros.
- Escala 2 (Cabo Verde): Fondeado a principios de mayo. Evacuación aérea de contagiados.
- Destino final (Tenerife): llegada prevista el 10 de mayo de 2026.