El ‘susanista’ Trevín pide a Sánchez que abandone su «radicalidad» porque divide y favorece a Podemos
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El diputado socialista por Asturias, Antonio Trevín, conocido ‘susanista’, ha pedido este miércoles al ex secretario general del PSOE Pedro Sánchez que abandone la «radicalidad de algunas de sus manifestaciones», y en la que enmarca su discurso contra la abstención, porque provocan «división» en el partido y favorece a Podemos.
En declaraciones a los periodistas en los pasillos del Congreso, Trevín ha querido responder así, «con toda contundencia», a las declaraciones de Sánchez en las que ha vuelto a cargar contra «el PSOE de la abstención», que, en su opinión, ha dejado al partido «en tierra de nadie».
El diputado asturiano, que ha asegurado hablar sólo en su nombre, ha defendido que la abstención «lo que hizo fue evitar una auténtica catástrofe democrática e institucional, que se repitieran por tercera vez las elecciones» y ha defendido que Mariano Rajoy es hoy presidente «porque hay millones de españoles que lo votan» y porque al PSOE le votaron en 2015 «menos que en noviembre de 2011».
Dicho esto, Trevín ha pedido a Sánchez que se aleje de este discurso, con el que cree que no cumple el principio socialista de que «España debe estar por encima del PSOE» y «ningún militante puede estar por encima de la organización».
Pero, además, le ha avisado de las consecuencias, que, a su juicio, puede tener esta deriva. «Estas son unas elecciones primarias muy importantes pero nos pueden llevar a una división radical del PSOE», ha señalado, para después subrayar que «la radicalidad de algunas de sus manifestaciones» en esta entrevista «conllevan una división para la organización» que «no es buena», pero que, además, «solo favorece estrategias de organizaciones adversarias» como Podemos.
«Para el PSOE, profundizar en la radicalidad en estas primarias como hoy hace en esa entrevista, no traerá más que consecuencias negativas que le pido trate de evitar en lo que resta de campaña», ha remachado.
«Sánchez se coloca por encima del PSOE»
A juicio de Trevín, con sus palabras, Sánchez «se coloca por encima de la organización», situando en el centro «lo personal y no lo colectivo», para así «robustecer el personalismo, el liderazgo personal, y no la organización política».
Y, además, en su opinión, «hace divisiones que pueden ser entendidas como de socialistas buenos y socialistas malos», colocando en esta categoría a quienes se abstuvieron, pese a la «cierta contradicción» de que entre quienes lo hicieron hay diputados que le apoyan.
«Esa división en buenos y malos según se hayan abstenido o no, según piensen de una forma o de otra, creo que conlleva a profundizar en diferencias que después del día 21 sería difícil coser con facilidad y vamos a necesitar coser mucho», ha remachado.
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