España
Invasión de Ceuta

1.700 invasores ya están alojados en el puerto junto a los ferrys hacia la península y la energía que da luz a toda Ceuta

Los policías alertan del riesgo de concentrarlos en una infraestructura crítica, junto a instalaciones de combustibles y energía

Más de 1.700 invasores ya están alojados en el puerto junto a los ferrys hacia la península y la energía que da luz a toda Ceuta. Los policías han iniciado a primera hora de este viernes el traslado de los inmigrantes asentados en las playas de Benítez y el Trampolín hasta el campamento temporal habilitado en el puerto de la ciudad.

Los sindicatos policiales han venido alertando del riesgo de concentrar a los ilegales dentro de una infraestructura crítica, junto a instalaciones de combustibles, energía y otros servicios esenciales, así como de la afectación a la seguridad portuaria y que se les ponga junto a una vía de escape hacia la península.

Además, señalan los recientes incendios registrados en distintos asentamientos de Ceuta, avisando que se estos incidentes se pueden dar ahora en estas instalaciones portuarias, cargadas de combustible. «La prevención debe imponerse a la improvisación», advierten los agentes, subrayando que «Ceuta necesita soluciones, no trasladar un problema de un lugar a otro».

La solución: meterlos en buque

Tanto organizaciones sindicales como mandos policiales sostienen que la mejor solución a la crisis de seguridad nacional que se vive en Ceuta es evacuar a los invasores a un buque, para reducir la presión sobre la ciudad. Sin embargo, la medida no ha sido tenida en cuenta por el Gobierno de Pedro Sánchez.

Un amplio dispositivo policial se ha desplegado en torno a las 7:15 de la mañana en ambos asentamientos, donde permanecían más de 3.000 ilegales, tanto adultos como menores. Durante el traslado se han registrado momentos de tensión, los agentes han tenido que realizar disparos al aire, con balas de fogueo, para contener la situación y neutralizar la turba de invasores que han salido corriendo hacia el Puerto para pasar de sus campamentos ilegales a un campamento oficial, donde disponen hasta de colchones nuevos.

El traslado al nuevo campamento de acogida de inmigrantes junto al Puerto de Ceuta se ha reactivado después de que la Audiencia Nacional reculara el jueves y rechazara la paralización del centro en el muelle de Poniente como había hecho horas antes a petición del Sindicato Unificado de Policía (SUP).

Encerrados y sin teléfono

Luis Mayandía, comisario principal jubilado ex jefe de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF), también subraya que a los invasores se les debería «quitar información y comunicación, en vez de ponerles wifi, como se está haciendo». A su juicio, se les tendría que quitar los teléfonos móviles que están utilizando ahora para «coordinarse y saber lo que pasa».

Así lo ha declarado en una reciente entrevista en OKDIARIO, en la que ha revelado que «la Inteligencia marroquí ha utilizado el efecto llamada de la regularización masiva para invadir Ceuta».

Para el ex jefe de la Unidad Central de Redes de Inmigración Ilegal, «se tendría que haber declarado el Estado de alarma, excepción o sitio para quitarles la capacidad deambulatoria. Estados en los que cabría la posibilidad, además, de utilizar la fuerza, que está justificada por la situación que vivimos y garantizarían que todas las medidas que se desplieguen se ajusten a derecho», sostiene.

Para Mayandía, ésta es la solución para «terminar con este pulso». En vez de convertir a Ceuta en un enorme CETI, como está haciendo el Ejecutivo, considera que se debería encerrar a los invasores que van siendo identificados en un buque, para aliviar la presión que sufre Ceuta y con material suficiente para realizar el trabajo, «desde la primera atención sanitaria, al asesoramiento, y el equipo de reseña, identificación y de incoación de expedientes administrativos para que sean devueltos a su país».

Y también desplegar otro buque para alojar en condiciones dignas a los policías, guardias civiles y militares desplegados, con las condiciones de tranquilidad y paz para poder recuperarse.

«Esto no es un movimiento migratorio, ha sido una invasión en toda regla, y se han aprovechado los servicios secretos marroquíes de la necesidad de una serie de personas de encontrar una vida mejor», sentencia este comisario principal, destacando que «medidas preventivas» se podrían adoptar muchas, pero se ha optado por la «inacción».

«Esto parece una carrera de desgaste entre los españoles de Ceuta y los invasores, que están muy a gusto con su wifi y su comunicación, viendo sus partidos de fútbol, hablando con sus familiares y encima alimentándose gracias al erario público. Los ceutíes, por su parte, están en sus casas encerrados e inseguros», lamenta el ex jefe de la UCRIF, señalando que el Gobierno anuncia ahora que esta situación se va a prolongar hasta diciembre. Algo que Mayandía pone en cuestión, porque considera que esto se dilatará aún más al ponerse en marcha la fase de devolución. Y con este panorama, la posibilidad de posibles nuevas invasiones le preocupa todavía más.

«No parece que esto vaya por el camino de querer ser resuelto. A estas alturas, tengo serias dudas de que haya voluntad política de que esto se quiera resolver. Ignoro por qué», concluye Luis Mayandía, destacando que «la situación es preocupante».