El triunfo del independentismo en Cataluña pone en peligro el ‘rating’ de España
Cataluña y España se han jugado el rating en las urnas este 21D. Tras la victoria de los secesionistas en la región, la nota de solvencia de la economía española podría verse afectada porque se va a prolongar la incertidumbre y ahuyentará a los inversores. Diversas firmas internacionales ya advertían antes de los comicios que si ganan los independentistas la debilidad económica se instalará en la región catalana, una situación que podría volverse irreversible.
La economía española ha hecho grandes esfuerzos por recuperar la nota A por parte de las principales agencias de calificación como Moody’s, Fitch y S&P y recuperar la confianza de los inversores en la deuda pública de España. Sin embargo, desde el pasado 1-O las diversas firmas han señalado si la situación de inestabilidad se prolonga en el tiempo, España dejará de liderar la recuperación de la eurozona.
Recordemos que nuestro país perdió la buena nota de Fitch, Moody’s y S&P en 2012, sin embargo, poco a poco el Gobierno iba cumpliendo con el objetivo del déficit marcado por Bruselas y conquistando de nuevo a los inversores para que comprasen deuda española. Lo conseguido hasta el momento, advierten las firmas internacionales, se desvanecerá tras la victoria del bloque independentista.
Si no fuera por la deriva secesionista en Cataluña, indican, España habría recuperado una nota A en el rating al acumular tres años de crecimiento económico superior al 3% y un férreo control del gasto. Ahora corre el riesgo de quedarse sumergida en la nota B (un simple aprobado) durante un largo periodo de tiempo y diciendo adiós a las ventajas de tener un notable alto como país.
Adiós a la inversión extranjera y adiós a la compra de deuda por parte de los fondos internacionales, un hecho que abarata la financiación de España. De momento, antes de los vaivenes de la secesión catalana, las principales agencias se resistían a devolver a España la calificación de notable, ahora con el nuevo gobierno autonómico que se prevé formar, será aún más complicado que Fitch, Moody’s y S&P devuelva a la economía española la confianza.
Por su parte, la agencia DBRS señalaba hace apenas un mes que “una continuación de la crisis” entre Madrid y Cataluña pesará de manera creciente en la economía catalana y tendrá impacto negativo en las cuentas públicas de España”.
Y si la nota de España sigue bajo vigilancia, la calificación de Cataluña aún más. Justo tras la consulta ilegal del pasado octubre, varias de las firmas internacionales amenazaban con degradar a la región a ‘Bono Basura’.
S&P avisó sin contemplaciones e iba a mantener “bajo vigilancia negativa” los ratings “B+/B”. Además, no sólo eso, advertía que el escenario se pondría aún más negativo si el independentismo salía de las urnas. Señalaba concretamente que “la posibilidad de que la inestabilidad política continúe en Cataluña tras las próximas elecciones, tendrá un gran impacto económico en la región, pudiendo llegar incluso a entrar en recesión”.
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