Economía
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Sánchez dispara la pobreza energética: 8 millones de españoles no pueden pagar sus facturas de luz y gas

La subida del precio de la electricidad y del gas ha puesto en jaque a muchos hogares españoles que temen la llegada del invierno y las desorbitadas facturas de la luz que puede traer consigo. Y es que, en España más de ocho millones de personas se encuentran en riesgo de pobreza energética, es decir, tienen serios problemas para hacer frente a los gastos por el consumo básico de gas y luz.

La pobreza energética implica que los hogares carecen de recursos suficientes para satisfacer las necesidades energéticas domésticas -como electricidad, gas o calefacción- debido al bajo nivel de recursos, el coste de los suministros o la baja eficiencia energética de la vivienda. En España el problema se ha agravado, ya que los precios de la energía han aumentado con gran intensidad, al mismo tiempo que muchas personas han perdido su empleo y han visto caer sus ingresos familiares tras la crisis del Covid-19. 

Aunque entre 2018 y 2021 el porcentaje de hogares que sufrieron retrasos en el pago de los recibos disminuyó, el gasto energético desproporcionado o tener una renta insuficiente tras el pago de las facturas de luz o gas de la vivienda siguen siendo problemas que afectan al 25% de los hogares en España, según los datos de Green Building Council, lo que supone que 8,1 millones de personas en nuestro país sufren pobreza energética, viéndose obligados a tirar de ahorro para poder hacer frente a las facturas.

Los retrasos en el pago de los recibos son particularmente graves porque pueden acarrear el corte del suministro, una situación poco deseable desde el punto de vista social, que afectó a muchos hogares en la crisis de 2008. Según los datos de la Encuesta EINSFOESSA, cerca de un 6,5% de los hogares se vieron obligados durante la pandemia a enfrentarse a avisos de corte de luz, agua o teléfono por problemas económicos.

Por otra parte, aunque se observa una cierta mejoría entre 2018 y 2021 en el porcentaje de hogares que se han visto obligados en los últimos doce meses a reducir los gastos fijos de la casa -luz, gas, agua, calefacción, etc- o a reducir los gastos de teléfono, televisión o internet, estos problemas alcanzaban en 2021 al 16,7% y 14,8% de los hogares, respectivamente.

De cara al invierno, los hogares con bajos ingresos tienen una preocupación clara: la factura del gas. Y es que, una familia media que el año pasado pagó por el gas unos 1.500 euros en total (125 euros al mes de media) pasará a tener que afrontar un coste de más de 5.500 euros en los próximos 12 meses (entre 450 y 500 euros al mes). Como los recibos del gas dependen del consumo, son más abultados en los meses de frío, en los que la factura superará holgadamente los 1.000 euros.