Sacyr y su socio Webuild culminan el proyecto del puente de Messina: Italia pagará 12.000 millones
Está previsto que este octubre el Gobierno le de el visto bueno y las obras empiecen en 2024
Sacyr se adjudica una concesión de autopistas en Italia por 3.700 millones de euros
Sacyr y Fininc emiten 518 millones en bonos para financiar la concesión de una autopista en Italia
Buenas noticias para Sacyr. El megacontrato de la construcción del puente de Messina, que unirá Sicilia con la península italiana, avanza con la reciente culminación de la actualización del proyecto técnico, que ahora tiene que aprobar el Gobierno italiano para poder empezar las obras previsiblemente ya en 2024. La constructora local Webuild, antigua Impregilo, y Sacyr son los principales accionistas del consorcio que tiene la adjudicación de esta obra desde 2005. El nuevo Gobierno italiano está acelerando el proyecto y apuesta por que este mismo consorcio realice la obra, cifrada en unos 12.000 millones de euros.
Webuild, que tiene la mayoría en este consorcio y realizó junto a Sacyr la ampliación del Canal de Panamá, entregó el 30 de septiembre la actualización del proyecto, paso previo para que las autoridades den el visto bueno definitivo a la obra y se pongan en marcha los primeros trabajos. Sacyr tiene un 18% del consorcio Eurolink, en el que otras constructoras participan con porcentajes menores. Para la española supone un proyecto de más de 2.000 millones de euros.
Las noticias son doblemente buenas para la compañía que preside Manuel Manrique, puesto que el ministro de Infraestructura y Transportes italiano, Matteo Salvini, es un claro defensor del proyecto -3,3 kilómetros de puente para unir Sicilia con la península-. Salvini señaló este miércoles, en una entrevista a un medio local, que el coste del proyecto no subiría de los 12.000 millones de euros.
Se trata de 1.500 millones de euros menos de lo que el propio Salvini estimó en abril pasado. Pero, lejos de ser una mala noticia para Sacyr y el resto de las constructoras, reducir el coste final del proyecto da ventaja al consorcio participado por la española.
Esto es así porque, según las normas europeas, no se puede adjudicar de nuevo un concurso a la empresa que lo hubiera ganado anteriormente si supera en un 50% el coste. Tras las sucesivas revisiones a lo adjudicado en 2005, el coste antes de la reactivación de la ambiciosa infraestructura era de 8.500 millones de euros. Esto significa que, como máximo, se podría llegar a 12.700 millones para que Bruselas no pusiera pegas a que Webuild y Sacyr se encargaran de la construcción del puente pese a ser los adjudicatarios ya en 2005.
Plazos
Aunque, como es lógico, un proyecto de esta envergadura tiene opositores internos, el concurso avanza favorablemente. Está previsto que la empresa Estrecho de Messina apruebe este mes la actualización del proyecto y que posteriormente pase al Gobierno italiano para su definitiva admisión. Dado el fuerte apoyo con el que cuenta por parte de Salvini, ya podría haber dinero público para este puente en los presupuestos de 2024.
Lo último en Economía
-
Muface, en el punto de mira: Unipromel prepara una batalla judicial contra las tarifas que pagan las aseguradoras
-
Garamendi se asegura el respaldo de Cepyme para optar a la reelección al frente de CEOE
-
La OPEP+ aumentará su oferta en otros 188.000 barriles diarios a partir de agosto
-
Gonzalo Bernardos, economista, analiza el ahorro de los jóvenes españoles: «Tienen futuro, pero gastan como si no lo tuvieran»
-
Gonzalo Bernardos lo dice sin anestesia: «Si ganas 500 euros de pensión es que no has cotizado lo suficiente»
Últimas noticias
-
Brasil – Noruega, en directo hoy: resultado, goles, mejores jugadas y última hora de los octavos de final del Mundial 2026
-
De la Fuente: «Lamine tiene que separar la ansiedad de la motivación»
-
Un incendio en Soneja obliga a evacuar a toda la población de Azuébar (Castellón) por la proximidad del fuego
-
Bélgica clama contra el indulto a Balogun: estudian medidas para impedirlo y «salvaguardar» el juego limpio
-
Sin rastro del sucesor del ayatolá Jameneí también en su funeral, al que sí asisten sus tres hermanos