Economía
Bolsa

El protagonista de ‘La gran apuesta’ alerta de un crash bursátil como el de 2008

  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

Michael Burry, el inversor en que se basan el libro y la película ‘La gran apuesta (The big short), ha alertado de que las Bolsas se aproximan a un crash como el de 2008, cuando los mercados mundiales perdieron más del 30%, con caídas dramáticas diarias. Ha comparado la situación actual  con un avión que está a punto de estrellarse, como ocurrió en 2007 y 2008 antes del batacazo.

Lo ha hecho en un tuit que dice: «Como dije sobre la situación en 2008, es como ver un avión estrellarse. Duelo, no es divertido y no estoy sonriendo». Posteriormente, borró el comentario, algo que hace habitualmente este inversor. Tampoco contestó a las preguntas de sus seguidores sobre los motivos que hay detrás de esta predicción.

Burry se hizo famoso por apostar a una caída del mercado inmobiliario estadounidense en plena burbuja, cuando todo el mundo pensaba que los precios subirían eternamente. Anticipó la crisis inmobiliaria y financiera, y se hizo de oro. Es el personaje que interpreta Christian Bale en la película, basada en el libro de Michael Lewis.

Hace años, Burry explicó que en 2007 tenía un sueño recurrente sobre el mercado inmobiliario, en el que veía aviones estrellándose. El uso de esa imagen ahora implica que ve un nuevo desastre. De hecho, ya el año pasado alertó de que los mercados iban camino de «la madre de todos los crashes».

Meses después, tanto las Bolsas como los bonos sufrieron duras caídas cuando la Reserva Federal planteó sus planes para una serie de rápidas subidas de tipos de interés. De hecho, la tecnología ha sufrido su peor arranque de año de la historia, pero las pérdidas están todavía muy lejos de las sufridas en 2008.

¿Nuevo estallido de una burbuja?

Entonces, el estallido de la burbuja inmobiliaria provocó el derrumbe de la banca norteamericana, que tuvo que ser rescatada masivamente con dinero público. Un rescate que se trasladó a la europea pero que el entonces presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, se negó a aplicar en España. Como es sabido, sólo consiguió alargar la agonía de las cajas de ahorros y agrandar su agujero, lo que forzó el rescate financiero de España en 2012.

Ahora, el mal comportamiento de las Bolsas tiene detrás la explosión de la inflación mundial por la subida de la energía y las materias primas, que ha agravado la guerra en Ucrania. Esto ha obligado a los bancos centrales a iniciar las subidas de tipos, movimiento en el que la Reserva Federal va por delante del BCE.

A esto hay que sumar las fuertes ganancias acumuladas por todos los activos en los últimos años, una situación que había llevado las valoraciones más allá de lo razonable y que hizo que muchos analistas hablaran de una nueva burbuja. Estos excesos exigían un ajuste, que es lo que ya ha comenzado y que desembocará en un nuevo hundimiento, según Burry.