El precio de la vivienda en alquiler sube un 8,8% hasta marzo, según idealista
El precio de la vivienda en alquiler se ha incrementado un 8,8% durante el primer trimestre del año, dejando el precio medio por metro cuadrado en los 10,6 euros mensuales, según el informe de evolución de los precios del alquiler publicado por idealista.
Hasta marzo, todas las comunidades autónomas han registrado precios superiores a los que tenían al finalizar 2017. La mayor subida se ha registrado en Baleares, donde se han incrementado los precios en un 12,1%.
Por detrás, le siguen Cantabria (+7,2%), Aragón (+6,7%), Castilla y León y la Comunidad Valenciana (+4,8% en ambos casos). Por el contrario, las menores subidas se han dado en La Rioja (+1,4%), Navarra (+1,5%), Castilla-La Mancha (2,3%) y Cataluña (2,4%).
Respecto al precio, Madrid y Cataluña han destacado como las comunidades más caras para alquilar una vivienda. El precio medio por metro cuadrado en estas regiones se ha situado en los 14,8 euros por metro cuadrado en ambos casos.
Asimismo, entre las comunidades más caras también destacan Baleares (14 euros por metro cuadrado), País Vasco (11,6 euros por metro cuadrado) y Canarias (9,5 euros por metro cuadrado).
En el lado opuesto, como las regiones más económicas destacan Extremadura (4,2 euros por metro cuadrado), Castilla-La Mancha (4,8 euros por metro cuadrado) y La Rioja (5,2 euros por metro cuadrado).
El jefe de estudios de idealista, Fernando Encinar, ha asegurado que para normalizar el precio hay que incentivar a los propietarios de casas vacías para que las saquen al mercado del alquiler garantizándoles cobertura jurídica y certidumbre legislativa, potenciando proyecto público-privados de vivienda en alquiler en suelos dotacionales públicos o desgravaciones fiscales.
También cree que favorecería a los precios que se impulsen ayudas a la reforma de vivienda destinadas al alquiler, que haya tolerancia cero con la ocupación y se den licencias exprés para los cambios de uso de otro tipo de inmuebles, entre otras medidas.
No obstante, Encinar cree que cualquier medida, «por creativa que sea», debería ser tenida en cuenta para aumentar sensiblemente la oferta de vivienda que ayudará a crear un entorno «más razonable en los precios».
Por otro lado, el jefe de estudios del portal inmobiliario ha afirmado que durante el primer trimestre las mayores subidas han pasado de los grandes mercados, «donde el alquiler parece haber alcanzado techo», a otras capitales donde hasta ahora el impacto de las subidas había sido menor.
Según Encinar, en ciudades como Málaga o Alicante los propietarios ya han empezado a bajar las rentas. Esto, bajo su punto de vista, demuestra que el techo natural de los alquileres está en las posibilidades reales de los potenciadores inquilinos y no en la intervención del mercado, «un intento que ya se ha ensayado en París y Berlín con pésimos resultados».
Temas:
- Alquiler
- Sector vivienda
Lo último en Economía
-
ACS se adjudica una nueva autopista en Australia por 150 millones de euros
-
El Ibex abre en rojo mientras el petróleo acecha los 100 dólares tras nuevos ataques entre EEUU e Irán
-
La Bolsa castiga a Inditex pese a su récord de beneficios: gana cerca de 3 millones y cae más de un 3%
-
Sólo buscaban empleo pero no vieron las valoraciones de esta ETT en internet: «No contestan, hay problemas con las nóminas y las condiciones no son las prometidas»
-
«Es la mejor vía si uno de los hermanos no quiere vender»: el aviso de un abogado experto en herencias para desbloquear el conflicto
Últimas noticias
-
Premios Emmy 2026: cuándo son, dónde se celebran y que series parten como grandes favoritas
-
Los zoólogos no pueden disimular su alegría: nace en Bolivia la segunda cría en un año del ave más fuerte del mundo, en alto peligro de extinción
-
Carlos V (Emperador del Sacro Imperio): «Hablo español con Dios, italiano con las mujeres, francés con los hombres y alemán con mi caballo»
-
Cuándo empieza la NFL: calendario, gira europea y dónde ver por televisión en directo y en streaming desde España todos los partidos
-
En 1966, Marlon Brando compró una isla perdida en la Polinesia sin imaginar que acabaría convirtiéndose en un refugio para las tortugas verdes