Economía
Crisis del coronavirus

La política económica no funciona: España destruye 2.192 empresas al día de media durante la crisis

La política económica del Gobierno de Pedro Sánchez no funciona. Aunque se ha lanzado una inmensa batería de decretos durante los últimos meses -el del ingreso mínimo vital es el vigésimo en lo que va de año- los datos demuestran que España sigue destruyendo puestos de trabajo y, lo que es aún peor, tejido empresarial, que es el único que en el futuro puede garantizar que los españoles salgan de la crisis con opciones en el mercado laboral.

Sólo entre marzo y abril, los últimos datos disponibles que coinciden con el peor momento del confinamiento que ha sufrido la economía nacional, se han destruido 133.757 empresas, según las estadísticas de la Seguridad Social. Son empresas que han dado de baja su código de cuenta de cotización, por lo que no incluye a esas compañías que tuvieron que cerrar sus persianas como consecuencia del estado de alarma o los ERTE sino sólo aquellas que han echado definitivamente el cierre.

Para entender mejor qué implica que se hayan destruido 133.757 empresas durante los meses de marzo y abril, se puede extraer que esto significa que de media España ha perdido 2.192 empresas cada día. O lo que es lo mismo, 91 empresas ha dicho adiós a su actividad cada hora o una por minuto durante lo peor de la crisis, un indicativo de la gravedad de una situación que no se ha podido frenar con medidas como los ERTE o los avales puestos en marcha por el Ejecutivo, que han llevado al país a que haya seis millones de personas que reciben prestaciones y subsidios en mayo.

Con los últimos datos disponibles de abril, en España hay 1,35 millones de empresas con empleados, frente a las 1,49 millones que habría en febrero y los 1,51 millones que había en abril de 2019. El ritmo de destrucción fue especialmente duro en marzo, cuando cayeron 121.827 empresas, aunque en abril también tuvieron que echar el cierre 11.930 por la grave que crisis que afrontaba España.

Estos datos se producen incluso cuando las oficinas en las que se suelen hacer estos trámites estaban cerradas y saturadas porque había miles de personas pidiendo las ayudas previstas por el Gobierno, por lo que se puede prever que esta destrucción del tejido empresarial no se va a frenar, al menos a corto plazo.

Analizando el régimen general de la Seguridad Social, se observa que 57.293 empresas con sólo un empleado ha cerrado la persiana en los dos peores meses de la crisis. En el caso de las firmas de entre 2 y 5 empleados, se han destruido 47.154. En el caso de las empresas de entre 6 y 50 trabajadores han caído 27.011. Es decir, que las grandes penalizadas han sido las pequeñas empresas, especialmente las micropymes.

Sin embargo, también es muy inquietante la destrucción de tejido empresarial de medianas y grandes empresas. Se han clausurado 1.205 compañías que tienen en 51 y 100 trabajadores entre marzo y abril, 716 firmas que sostienen entre 101 y 500 empleos y hasta 48 empresas de más de 500 trabajadores. Son datos importantes si se tiene en cuenta que apenas hay 19.685 empresas que tienen entre 51 y 100 trabajadores, 15.799 hasta 500 empleados y 2.313 con más de este número de asalariados.

Un mercado laboral muy dañado

El cierre de empresas se ha traducido en una fuerte destrucción de empleo. Aunque el Gobierno de Pedro Sánchez ha difundido en sus estadísticas este martes que el paro registrado en las oficinas del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) aumentó en 26.573 personas en mayo en comparación con abril, lo que implica un crecimiento del 0,69% con aires de optimismo, es el mayor aumento de este mes de toda la serie histórica ya que mayo suele ser un mes bueno para el mercado laboral. En realidad, la crisis del coronavirus ha roto cualquier previsión o tendencia posible.

España cuenta con 778.285 parados más que hace un año en las estadísticas de las oficinas de empleo, un incremento del 25,27% que muestra la gravedad de la crisis del coronavirus. La cifra oficial de paro asciende a 3,85 millones personas, cada vez más cerca de la barrera de los cuatro millones.

En realidad, ya hay seis millones cobrando una prestación de desempleo, lo que implica que el número de personas paradas es mayor de lo que reflejan las estadísticas oficiales, que no tienen en cuenta los ERTE ni las ayudas por cese de actividad a los autónomos. Si se tiene en cuenta que en España no todos los parados cobran una prestación, en España habría en la actualidad mucho más de seis millones de parados.

En todo caso, los datos son trágicos. El número de afiliados (18,5 millones) retrocedió hasta niveles de 2017. La caída interanual de la afiliación (-4,6%, tras la destrucción de 886.000 puestos de trabajo), es la más profunda desde enero de 2013. Sólo en los servicios, su caída (-4,8%, que equivale a la pérdida de 707.100 empleos) es la más grave que registran las estadísticas.