Economía
Hacienda

La peor multa de Hacienda: el pago que no paras de hacer que te va a dejar seco

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

A pesar del incremento en el uso de tarjetas y aplicaciones móviles, muchas personas todavía prefieren pagar en efectivo para gastos diarios menores. Sin embargo, en España hay un límite máximo para los pagos en efectivo, especialmente en transacciones de mayor cuantía, lo que puede generar dudas. Según la Ley 11/2021, el pago en efectivo está limitado a 1.000 euros cuando una de las partes es un empresario o profesional independiente, una reducción significativa del anterior límite de 2.500 euros. Es importante destacar que el límite se refiere a la transacción completa, y no está permitido fraccionar el pago para evitar superar los 1.000 euros. Tampoco se puede pagar una parte en efectivo y otra con tarjeta si la suma total supera el límite. Las excepciones a estas limitaciones incluyen las operaciones realizadas por entidades de crédito, entidades de pago y establecimientos de cambio de moneda.

El objetivo de esta norma es prevenir el fraude fiscal, ya que los pagos en efectivo son más difíciles de controlar por la Agencia Tributaria. Los pagos electrónicos, por otro lado, son registrados por las entidades bancarias y permiten una fiscalización efectiva. Superar el límite de pago en efectivo puede resultar en sanciones administrativas graves. Las multas pueden ser del 25% del importe de la transacción en efectivo y aplicarse a ambas partes involucradas. Sin embargo, una de las partes puede exonerarse si denuncia la transacción, proporcionando detalles de la misma. Se recomienda conservar recibos y comprobantes de las transacciones durante cinco años para posibles verificaciones.

Límite de pago en efectivo

En julio de 2021, se implementó la «Ley antifraude», reduciendo del límite legal para pagos en efectivo de 2.500 a 1.000 euros. Cabe señalar que esta restricción se aplica exclusivamente a empresarios y profesionales, y no a transacciones entre particulares. El propósito de esta ley es combatir la economía sumergida y el fraude fiscal en sectores y negocios donde la economía informal genera mayor percepción social.

El límite de pago abarca la transacción completa, por lo que pagar en pequeñas cantidades no elude la ley; la suma total no debe exceder los 1.000 euros. Curiosamente, si se realiza una transacción irregular, cualquiera de las partes involucradas puede denunciar a la otra y quedar exenta de la sanción. Además, es posible recibir una si un tercero denuncia la transacción.

Las sanciones por realizar pagos en efectivo superiores a 1.000 euros son muy graves. Si incumples esta norma, la multa será del 25% del total de la transacción. En caso de ser sancionado, existen formas de reducir la cuantía:

El Banco de España enfatiza que la responsabilidad de cumplir con la normativa recae tanto en quien realiza el pago como en quien lo recibe. Por ello, en caso de sanción, ambos deberán compartir la multa impuesta.

Cabe destacar que si el pagador es una persona física sin domicilio fiscal en España y no actúa como empresario o profesional, el límite de pago en efectivo se eleva a 10.000 euros o su equivalente en otra moneda. Así, los autónomos pueden recibir pagos de turistas hasta 10 veces superiores al límite de los residentes en España, sin incurrir en sanciones hasta superar los 10.000 euros.

Multa de Hacienda por hacer estas transferencias

Hacienda no establece límites concretos para las transferencias bancarias, permitiendo a los usuarios enviar cualquier cantidad de dinero mediante este método. No obstante, las entidades financieras están obligadas a informar a la Agencia Tributaria sobre cualquier transacción que exceda los 10.000 euros.

Según la Ley General Tributaria, las entidades están «obligadas a proporcionar a la Administración tributaria toda clase de datos, informes, antecedentes y justificantes con trascendencia tributaria relacionados con el cumplimiento de sus propias obligaciones tributarias o deducidos de sus relaciones económicas, profesionales o financieras con otras personas» si la Agencia Tributaria lo requiere.

Es importante destacar que no se imponen multas por estas transacciones, sino que Hacienda simplemente recibe la información y podría investigar si considera que el movimiento es sospechoso. Hay ciertos movimientos financieros que sí requieren ser declarados ante Hacienda. Estos incluyen:

En estos casos, se debe presentar el Modelo S1 ante la Agencia Tributaria para informar sobre la operación y proporcionar detalles de los involucrados en la transacción.

En lo que respecta a sanciones, si una persona no justifica adecuadamente el origen del dinero al efectuar un depósito en ventanilla bancaria, Hacienda puede imponer una multa que puede alcanzar los 2.500 euros. Sin embargo, si se realiza una transferencia de más de 10.000 euros sin comunicarlo a Hacienda y no se puede demostrar la legitimidad de los fondos, las sanciones pueden ser mucho más graves, de entre 60.000 y 150.000 euros.