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La OCU analiza 90 kombuchas y concluye cuál es la mejor marca: los peligros de la bebida de moda

Seguro que hasta hace poco ni te dabas cuenta de si existía o no sabías que se podía encontrar también en supermercados, pero lo cierto es que ya hace un tiempo que la kombucha, ese té fermentado que se ha acabado poniendo de moda, se puede encontrar en las cadenas de prácticamente todos los supermercados. Sin embargo, que esté en todas partes no quiere decir que sepamos exactamente qué lleva ni si es tan saludable como la pintan. Por ello es importante saber que la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado 90 kombuchas del mercado y el resultado ha servido para aclarar dudas y también descubrir cosas que seguro que sorprende a más de uno.

Aunque se ha posicionado como una alternativa saludable frente a los refrescos de siempre, el informe de la OCU sobre las kombuchas advierte de varios puntos importantes. Para empezar, el precio es muy elevado si se compara con otras bebidas similares, y además no hay evidencia científica clara que confirme los beneficios probióticos que se le atribuyen. Es decir, no se puede afirmar con seguridad que ayude a la digestión o al sistema inmunológico, como se suele escuchar. Aun así, no todo es negativo. La OCU ha hecho un repaso a fondo, no sólo  mirando el azúcar, sino también los ingredientes, el grado de procesamiento y hasta si las burbujas son naturales o añadidas. Y a partir de aquí algunas kombuchas salen muy bien paradas. Sepamos cuáles son, qué llevan y cuánto cuestan

La OCU analiza 90 kombuchas y concluye cuál es la mejor marca

El azúcar es protagonista en este análisis sobre las kombuchas por parte de la OCU, dado que es una bebida que muchos eligen porque precisamente tiene menos azúcar que los refrescos. De hecho, mientras una bebida azucarada ronda los 10,6 gramos por cada 100 mililitros, y los tés listos para tomar o las isotónicas se mueven en torno a los 4,3 gramos, la kombucha se queda, de media, en 2,6 gramos.

Además, muchas marcas analizadas obtienen buena valoración en la Escala Saludable de la OCU, un sistema que tiene en cuenta no solo el Nutriscore, sino también si lleva aditivos, si está muy procesada y el tamaño habitual de consumo. En conjunto, el resultado general de las 90 kombuchas es bueno, aunque hay matices importantes.

Aromas, extractos y CO₂ añadido

El problema sin embargo, es que no todo lo que parece natural lo es tanto. El estudio revela que 6 de cada 10 kombuchas incluyen ingredientes industriales, como aromas, extractos vegetales, edulcorantes o incluso colorantes. A simple vista no se nota ya que además en las etiquetas no se señalan y más cuando se resaltan más conceptos como bio o natural.

También hay un detalle que puede pasar desapercibido y que no es otra cosa que la adición de dióxido de carbono (CO₂). La kombucha, por su proceso de fermentación, produce cierta burbuja de forma natural, pero muchas marcas deciden añadir gas extra para reforzar esa sensación. No es necesariamente algo malo, pero sí rompe con la idea de que esta es una bebida completamente artesanal o sin intervención industrial.

Las seis mejores kombuchas del análisis

Son muchas las kombuchas que ha analizado la OCU pero sólo seis parece que son las recomendables o las que de hecho, destacan por encima del resto. Lo hace por sus perfiles nutricionales así como por no tener aditivos ni ingredientes que impliquen un procesamiento excesivo. Todas tienen certificación ecológica y, en líneas generales, una composición bastante limpia. Toma nota porque son estas:

Una bebida que para lo que es, tiene un precio algo elevado

Lo que más llama la atención, sobre todo si lo comparas con otras bebidas, es lo cara que resulta la kombucha. Las marcas más conocidas pueden costar entre 10 y 15 euros por litro, y las de marca blanca rara vez bajan de los 7 u 8 euros. Frente a esto, los tés comerciales como Nestea, Lipton o Fuzetea rondan entre 1 y 4 euros el litro, una diferencia bastante considerable.

Esto no sería un problema si existiera evidencia clara de que aporta beneficios únicos. Pero, como señala la OCU, no hay estudios que lo demuestren de forma concluyente, al menos en las cantidades en que se consume normalmente. Así que muchas personas están pagando más, básicamente por la etiqueta, la moda o la estética saludable.

No es una bebida para todo el mundo

La OCU también hace algunas advertencias, sobre todo para quienes nunca han probado esta bebida. Al tratarse de un producto fermentado, con un punto ácido y gas, puede provocar molestias digestivas, especialmente si se toma en exceso o con el estómago vacío. Por eso, lo ideal es empezar poco a poco y ver cómo sienta.

Además, si no está pasteurizada, se recomienda evitar su consumo en personas con problemas intestinales o inmunológicos, en embarazadas y en niños. Algunas kombuchas, aunque muy procesadas, pueden contener trazas de alcohol, y muchas tienen también cafeína en cantidades importantes, hasta el equivalente a una taza de café por medio litro. Son pequeños detalles que conviene tener en cuenta, sobre todo si se piensa tomar a diario.