Economía

El nuevo inversor inmobiliario en Madrid: colombiano y un presupuesto de 800.000 euros

Madrid tiene un atractivo especial para los inversores de América Latina. Tras los mexicanos y los venezolanos, ahora son los inversores colombianos los que están llegando a la capital española para adquirir una vivienda a golpe de talonario, aunque con un presupuesto algo menor. Buscan viviendas con fincas señoriales en el Barrio de Salamanca y traen un presupuesto de entre 600.000 y 800.000 euros.

La capital de España es una de las ciudades con más encanto para los inversores y los adinerados internacionales. Mientras que en Barcelona los inversores proceden del norte de Europa, en Madrid llegan desde Latinoamérica. “Lo compran como inversión, pero, también viven en la vivienda que compran, aunque van y vienen desde el otro lado del Atlántico a España”, señalan.

Tras los mexicanos y venezolanos, ahora ha llegado el turno del inversor colombiano. Desde Barnes Spain explican que son normalmente familias que compran una vivienda en el Barrio de Salamanca con un presupuesto entre los 600.000 y los 800.000 euros. De hecho, el 60% de las ventas a inversores latinoamericanos se concentran en esta zona madrileña. “Los compradores priman la ubicación por encima de la nueva construcción”, matizan.

Afirman, además, que tras los primeros compradores llegan más miembros de su familia y “buscan inmuebles que estén unos cerca de los otros, al menos así han sido las demandas que hemos tenido”.

Las viviendas que buscan deben estar ubicadas en las zonas nobles de Madrid y la finca debe tener una serie de características señoriales. “Si no cumplen con estas características concretas, aunque el inmueble esté recién reformado para entrar a vivir, lo rechazan”, explica Anna Molgó, directora de Barnes Spain.

Los inversores latinoamericanos suelen tener una vivienda en Miami, pero las condiciones fiscales de España y, sobre todo de Madrid, son mucho más atractivas que las de la ciudad estadounidense. Y no sólo esto, además, Madrid les brinda una seguridad jurídica garantizada que sus países de origen no les da.

“La situación política existente en sus países de origen es una de las principales razones que los llevan a apostar por las inversiones seguras y rentables en el sector español como ‘valor refugio’”, exponen desde la firma inmobiliaria.

Además, llevar a cabo una inversión inmobiliaria de alrededor de más de medio millón de euros permite a los inversores extranjeros acceso a la ‘Golden Visa’. Ésta se creó en 2013 por el Gobierno de Mariano Rajoy con la que el PP mató dos pájaros de un tiro: atrajo a nuevas fortunas a España y, de paso, aliviaba el pesado mercado inmobiliario español.

A través de la compra de bienes inmuebles en España por un mínimo de 500.000 euros es posible obtener la visa y la residencia legal en nuestro país. Una inversión que puede ser mediante la compra de una o varias propiedades ya sean de naturaleza comercial o residencial.

Otras modalidades de inversión que permiten la residencia es la compra de 2 millones de euros o más de deuda pública o un millón de euros en acciones de empresas españolas o depósitos bancarios.

Las grandes fortunas en Madrid

Muchas son las familias pudientes de América Latina que han decidido dejarse seducir por el atractivo de Madrid. Los Cohen son una de las sagas familiares más destacadas de Venezuela, divide su actividad entre hoteles, oficinas, centros comerciales y proyectos residenciales. Tienen uno de los outlets más grandes de España en Madrid y tienen la previsión de aumentar sus inversiones en Barcelona, Valencia, Bilbao y Sevilla.

Pero los Cohen no han sido los únicos que se han dejado seducir por Madrid, también Gustavo Cisneros, el presidente de Venevisión, comenzó a abandonar sus negocios en Venezuela para vivir a caballo entre Miami, Madrid y República Dominicana. El magnate nunca ha escondido su interés por poner su capital al servicio de diversos canales de televisión como La Sexta, Canal Sur o Telemadrid.

Y no hay que olvidar la inversión inmobiliaria de la compañía Derwick Associates, propiedad del venezolano Alejandro Betancourt, que compró la finca toledana de El Alamín, en Toledo, que era propiedad de Gerardo Díaz Ferrán. También cuentan con varias propiedades en el exclusivo Barrio de Salamanca y es inversor de la marca de gafas Hawkers con una aportación de 50 millones de euros.