Economía

El negocio de los libros de texto, un sector que mueve 856 millones de euros

El final de las vacaciones cada vez está más cerca. Para muchos padres y madres es un tormento por el desembolso que supone la compra de material escolar, mientras que para otros tantos es un alivio porque sus pequeños dejarán de contar los días para reencontrarse con sus amigos. Y en esta mezcla de sentimientos encontrados se cuela otro gran protagonista de la vuelta al cole: el sector de los libros de texto.

Las editoriales se están frotando las manos porque llega su época favorita del año. Y es que este sector se apuntó el año pasado en el marcador una facturación de 856 millones de euros, según los datos publicados por la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE). La renovación de los libros de 2º y 4º de la ESO, recogida en la LOMCE, infló las cuentas: concretamente, se incrementaron un 3,1% con respecto a 2015.

La facturación del sector editorial crece por tercer año consecutivo -en 2016, concretamente un 2,7% con respecto a 2015- hasta apuntarse 2.317 millones de euros. Esta senda alcista no ha dejado de crecer y es en parte gracias a esos libros que nos acompañan en el colegio. De hecho, no solo es el sector que más ventas se apunta, sino que también es uno de los que más produce: concretamente, el 22,6% del total.

¿Quién fija los precios?

Los precios de los libros están regulados por la ley y en el caso de los libros de texto, el coste final del mismo es libre. Pero, ¿qué quiere decir? «La diferencia entre precio fijo y precio libre es que en un caso el editor marca el precio y se vende en todos los establecimientos al mismo precio. En el caso del precio libre no es el editor quien marca el precio sino el establecimiento quien decide el precio final del libro. Esto se hizo para que hubiera competencia y así se pudiera beneficiar el cliente final que podría elegir en qué establecimiento compra el libro», explica a OKDIARIO Gerardo Miguel, jefe de prensa de la Asociación Nacional de Editores de Libros y Material de Enseñanza (ANELE).

No quedarán sometidos al régimen del precio fijo los siguientes supuestos: los libros de texto y el material didáctico complementario editados principalmente para el desarrollo y aplicación de los currículos correspondientes a la Educación Primaria y a la Educación Secundaria Obligatoria”, sentencia la ley del libro recogida en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

La libertad ha dado paso a que algunas comunidades autónomas, como Andalucía o la Comunidad Valenciana, apuesten por la gratuidad de los libros de enseñanzas obligatorias. En este caso, ofrecen sistemas de préstamos o ‘Bolsas’ de libros.

La guerra por ser ‘el primero de la clase’

El mercado es tan atractivo que todos quieren convertirse en ‘el primero de la clase’. La guerra continúa porque el abanico de opciones se abre con: las librerías tradicionales, las grandes superficies o a través de Internet. Entre ellas, los precios pueden variar ligeramente, pero el total marca la diferencia: dependiendo del punto de venta, el cliente puede ahorrarse más de un 20%, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)

A las librerías ‘de toda la vida’ le han salido competencia, aunque según la FGEE se mantienen como las reinas del mercado. Son los principales canales de venta del libro, con un total de de 1.221,61 millones de euros, lo que supone más de la mitad del total. «La venta de libros en librerías se incrementó un 2,9%, ayudadas por el efecto de la venta de los libros de texto», explican desde el organismo.

Por otro lado, está el gigante de Internet que ha irrumpido cambiando los hábitos de consumo de muchas personas. Amazon y todas las grandes superficies cuentan con páginas webs para ofrecer a los clientes esta alternativa. Y por último, las grandes cadenas siguen contando con esa opción de ‘reserva’ para que los más pequeños puedan empezar los primeros días de clase con la mochila llena.

Comprar los libros de texto puede suponer un desembolso medio de 230 euros, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Por lo que, para aquellos que tengan dudas, existen diferentes comparadores de precios en la red para saber cuál es la mejor opción. De esta manera, la cuesta será menos pronunciada y septiembre será un mes que no solo recordarán las editorales como bueno, sino también los padres de familia.