Economía

El negocio de las bodas repunta en España: el coste medio para dar el ‘sí quiero’ roza los 40.000 euros

Casarse vuelve a estar de moda. Instagram se ha convertido en un escaparate de vestidos de novia, decoración y fotografías antiguas que sirven como inspiración a muchas parejas que quieren darse el 'sí quiero'. El negocio de las bodas repunta en España. Pero, ¿qué precio medio tiene un enlace? Y, sobre todo: ¿de qué depende?

El precio medio de una boda en España varía desde el momento en el que decides organizarla por tu cuenta o con ayuda de profesionales. Mientras que el coste de un enlace nupcial para 100 comensales es de 20.000 euros de media; la factura se incrementa cuando la pareja contrata a una organizadora de bodas, más conocida como wedding planner. La profesión está de moda por la «falta de tiempo de los novios, los horarios de trabajo y la masificación de la oferta» y por ello, el coste medio de las bodas ‘a medida’ en España roza ahora los 40.000 euros. 

«Decir un precio medio es muy complicado porque depende del número de personas. La media en España, que se sitúa en una celebración de 120-130 personas, puede ir desde los 40.000 euros para arriba. Lo que marca mucho el presupuesto de una boda es el número de invitados, la elección del lugar y el restaurante. Son las mayores partidas», asegura Lorena Martínez, wedding planner de Berezi Moments.

Precisamente, en muchas ocasiones los novios dejan a un lado las fincas, que inflan el ticket medio, y optan por casarse en emblemáticos hoteles como el Hotel Miguel Angel by BlueBay. «Nuestros precios se ajustan a los requerimientos de cada cliente pero van desde los 85 euros por persona. En el resto de hoteles céntricos de Madrid el precio de menú por persona se encuentra un 30% por encima del nuestro», aseguran desde el establecimiento hotelero en pleno corazón de la capital.

No sólo depende del establecimiento, sino también de su ubicación en el mapa. A lo largo y ancho de todo el territorio nacional se casan cientos de personas y lo hacen a un precio muy diferente: mientras que en Madrid y Barcelona, las dos grandes capitales, el precio es similar; «los menús en el norte son más caros, y en el sur y la zona del Mediterráneo, los precios son más ajustados, subraya Martínez.

Los protagonistas son los invitados

Las tendencias de este año vienen marcadas por un denominador común: el futuro matrimonio no es el protagonista, sino los invitados. «Una de las cosas en las que más inciden los novios es en que absolutamente todos los detalles estén personalizados. Además, sobre todo la gente joven tiende a alargar el aperitivo casi hasta un cocktail y lo hacen con córner gastronómicos muy sugerentes. Por supuesto, tampoco pueden faltar los photocall personalizados para que los invitados puedan hacerse fotos y llevarse un bonito recuerdo», cuentan desde el Hotel Miguel Ángel.

Para estudiar todo al milímetro, algunos contratan el «servicio de organización integral de la boda, que va desde la búsqueda de proveedores, como el restaurante o el establecimiento; el catering; el videógrafo, el estilista, el fotógrafo, el servicio de autobuses…Nuestro trabajo es hacer bodas a medida, proyectos individuales en función de las necesidades y gustos de la pareja», mantiene Lorena.

Sin embargo, las comisiones en el sector de las wedding planner siguen siendo tabú y los presupuestos de la contratación se dan a conocer a la pareja. «Hay diferentes filosofías de trabajo, pero la mayoría de las nuevas generaciones y los wedding planner tienen unos honorarios: lo mismo que vas al fotógrafo y te cobran unas tarifas por sus servicio, nosotros igual. Te puedes encontrar alguien que te cobra por una organización 1.000 euros, 4.000 euros, la horquilla es amplia».

Donaciones, los nuevos regalos

La atención al detalle no sólo se extiende al menú, también a la decoración y a los regalos. «La decoración ha evolucionado de una manera bestial porque antes nadie se fijaba en la minuta del menú, los colores que tenían, la tipografía, las invitaciones… Por otro lado, cada vez más parejas dejan de hacer regalos inservibles y optan por hacer regalos solidarios: una donación a una ONG o asociación y les dan una tarjeta personalizada», asegura la responsable de Berezi.

La temporada, que comienza en mayo y termina en octubre, arranca con millones de propuestas diferentes. «Los novios se encuentran ante un mundo de posibilidades. Instagram, de hecho, es el nuevo Pinterest de las bodas».