Multas a los propietarios de viviendas por este error en la declaración de la Renta 2026: Hacienda va a por ti
Es importante declarar los rendimientos del capital inmobiliario en lo que respecta a la declaración que ahora tenemos que presentar
Si has ido al dentista en estas comunidades te corresponde una deducción del IRPF
Estos son los pensionistas que se libran de hacer la declaración de la Renta 2026

Cuando llega la campaña de la Renta que comienza mañana 8 de abril, lo normal es mirar rápido si sale a pagar o a devolver y poco más. Pero hay detalles que pasan desapercibidos y que luego pueden dar más de un susto. No hace falta hablar de grandes cantidades ni de situaciones complicadas. A veces, el problema está en algo mucho más cotidiano que nos puede acarrear multas si no lo declaramos en la renta.
Este año, con más de 21 millones de contribuyentes pendientes de presentar su declaración, vuelve a repetirse un fallo bastante habitual entre propietarios de viviendas. Sobre todo en casos en los que se alquila sólo una parte del piso. Y ahí es donde conviene parar un momento, porque Hacienda no lo interpreta como muchos piensan y como decimos puede hacer que acabemos pagando multas por algo que debería reflejarse en nuestra declaración de la renta.
Multas a los propietarios de viviendas por este error en la declaración de la Renta
Hay propietarios que tienen claro que deben declarar si alquilan una vivienda entera, pero no ocurre lo mismo cuando se trata de habitaciones. Es bastante común pensar que, al no ser un alquiler completo o al tratarse de algo puntual, no hace falta incluirlo en la declaración. Y ahí es donde viene el problema ya que para Hacienda, ese dinero cuenta igual. Es decir, que da exactamente lo mismo que sea una habitación o todo el piso. Si hay ingresos, hay que declararlos y no hacerlo no es un simple despiste sin importancia, ya que puede acabar teniendo consecuencias si se revisa la declaración más adelante.
Cómo se incluye este tipo de ingresos en la Renta
Aquí es donde muchos se lían y no tanto por mala intención, sino porque no siempre está claro cómo se declara esto. Debes saber que si resides en España, esos ingresos se suman al resto en el IRPF. No tienen un tipo fijo, sino que dependen del total que ganes en el año. En la práctica, se mueven entre el 19% y el 47%, según el tramo en el que estés. En cambio, si no resides en España, la cosa cambia. En ese caso se aplica el impuesto para no residentes, con un porcentaje fijo: 19% si vives en la Unión Europea y 24% si estás fuera. No es complicado, pero sí es fácil equivocarse si no se tiene claro desde el principio.
No todo es lo que parece ya que puedes restar gastos
Un punto que mucha gente desconoce es que no se paga por todo lo que se ingresa. Antes de calcular lo que corresponde pagar, se pueden restar ciertos gastos relacionados con la vivienda. Es decir, no se tributa por el dinero bruto, sino por el resultado final después de aplicar esas deducciones ya que aquí entran conceptos bastante habituales: el IBI, la comunidad, el seguro del hogar, los intereses de la hipoteca o incluso gastos de mantenimiento. También los suministros, como la luz o el agua. Ahora bien, hay un matiz importante que suele pasarse por alto.
El detalle que marca la diferencia
Cuando el alquiler es por habitaciones, no se puede aplicar todo tal cual. Hay que hacer un reparto. Es decir, si solo estás alquilando una parte de la vivienda, sólo puedes deducirte el porcentaje correspondiente. Por ejemplo, si las habitaciones alquiladas suponen más o menos un 50% o un 60% del piso, ese será el porcentaje que se aplica a los gastos. No más. Puede parecer una tontería, pero no lo es ya que este cálculo influye directamente en lo que vas a pagar y en cómo queda la declaración.
Las multas pueden ser más altas de lo que parece
Si Hacienda detecta que no se han declarado estos ingresos, puede considerar que hay una infracción. Y las sanciones no son simbólicas precisamente, si tenemos en cuenta que en algunos casos, pueden llegar hasta el 150% de lo que se debería haber pagado. Y a eso hay que añadir intereses y recargos, que terminan elevando bastante la cifra final. No es lo habitual en todos los casos, pero está contemplado. Y por eso merece la pena hacerlo bien desde el principio.
El borrador no siempre te va a salvar
Otro error bastante común es confiar en el borrador sin revisarlo ya que hay quien piensa que si algo no aparece ahí es porque no hace falta incluirlo. Pero con el alquiler por habitaciones no funciona así, dado que ese tipo de ingresos no siempre aparecen de forma automática, así que es el propio contribuyente quien tiene que añadirlos. Si no se hace, la declaración puede quedar incompleta aunque todo lo demás esté correcto así que antes de darle al botón de confirmar, merece la pena revisar bien todo lo relacionado con la vivienda y con ello, que no nos acabemos encontrando con una multa elevada.