Elecciones generales 29-N

El Ibex desafía el ruido electoral: los ganadores y perdedores en Bolsa ante un cambio de Gobierno

Las elecciones del 29N no tienen por qué frenar a la Bolsa, pero el resultado puede cambiar el atractivo de los valores

El Ibex desafía el ruido electoral: los ganadores y perdedores en Bolsa ante un cambio de Gobierno
  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en [email protected]

La historia nos recuerda que, cuando se convocan elecciones, no sólo se pone a prueba la política, también la confianza de los mercados. En este sentido, la convocatoria electoral pone bajo la lupa la capacidad del país para alcanzar una mayoría parlamentaria que permita aprobar presupuestos y plantear reformas.

En lo que respecta a la Bolsa española, durante el mandato de Sánchez, el Ibex 35 ha acumulado una rentabilidad del 171,84%, equivalente aproximadamente a un 12,74% anual. Es la mayor subida acumulada entre los periodos presidenciales analizados y la segunda más alta en términos anualizados.

Lejos del triunfalismo del Gobierno, conviene matizar las cifras. Sánchez acumula más de 3.000 días en el Gobierno, el periodo más largo de la comparación, y el avance bursátil responde también al crecimiento económico, los beneficios empresariales y el peso de la banca. XTB destaca igualmente el impulso del turismo, las subidas de tipos del BCE, que favorecieron los márgenes bancarios, y los fondos europeos Next Generation.

La comparación entre partidos tampoco ofrece una ventaja bursátil significativa: los cálculos de XTB arrojan una rentabilidad anual aproximada del 9,82% para los periodos del PSOE y del 9,83% para los del PP. Además, el Ibex ha superado al índice europeo en 58 puntos porcentuales de rentabilidad acumulada, aunque la Bolsa italiana ha obtenido un resultado todavía superior al español.

Cómo afronta el Ibex las elecciones

Aunque una noticia como el adelanto electoral pueda parecer como una señal de inestabilidad en el mercado, la realidad es que las anteriores elecciones reflejan lo contrario.

Según los datos de XTB, tras el anuncio del 15 de febrero de 2019, el Ibex subió un 1,91% en la sesión y acumulaba un avance del 5,10% aproximadamente un mes después. En mayo de 2023, el índice cayó inicialmente un 0,12%, pero ganaba un 2,20% tras 21 sesiones respecto al cierre previo al anuncio.

Estos precedentes no garantizan nuevas subidas, pero permiten contemplar que unas elecciones anticipadas no son necesariamente negativas para la Bolsa. La clave para los expertos estará en que el resultado permita formar una mayoría estable y ofrecer reglas previsibles.

Entre los posibles efectos de la convocatoria, XTB advierte de que la deuda española podría experimentar volatilidad hasta los comicios, aunque el petróleo y las expectativas de inflación podrían seguir centrando la atención inversora.

En la misma línea, Martin Wolburg, economista sénior de Generali Investments, considera que adelantar las elecciones es «moderadamente positivo» porque ofrece una oportunidad para terminar con el bloqueo institucional. No obstante, señala que el diferencial entre el bono español a diez años y el alemán se amplió unos 16 puntos básicos durante la semana anterior a su análisis, hasta alrededor de 65 puntos. Para el economista, el principal riesgo es que vuelva a imponerse un Parlamento fragmentado.

Lo mismo ocurre con Francia y sus elecciones; la prima de riesgo española rondaba los 61 puntos básicos, frente a más de 130 puntos en Francia. Si aumenta la inestabilidad tras las elecciones, los inversores podrían empezar a establecer paralelismos con el caso francés, encareciendo la financiación española.

Cambios en el mapa de valores

Entre los valores que podrían verse favorecidos ante los posibles cambios fiscales y regulatorios está la banca. XTB señala que CaixaBank contabilizó 304 millones de euros por el impuesto sobre el margen de intereses y comisiones durante el primer semestre de 2026, el mayor importe entre las entidades españolas. Una eventual rebaja del gravamen mejoraría su beneficio y su capacidad de remunerar al accionista, manteniendo constantes los demás factores.

Sabadell y Unicaja también presentan una elevada exposición al negocio nacional, mientras que la diversificación internacional de Santander y BBVA diluye el peso relativo de las decisiones fiscales españolas.

En esta línea, los antecedentes muestran que los pactos políticos sí pueden tener impacto bursátil. Tras el preacuerdo entre PSOE y Podemos en noviembre de 2019, el Ibex cayó un 0,87%; CaixaBank perdió un 4%, Sabadell un 2,39% y Bankia un 4,55%. En octubre de 2023, el pacto entre PSOE y Sumar, que contemplaba mantener los gravámenes sobre banca y energía, coincidió con caídas del 5,24% en Sabadell, del 3,10% en CaixaBank y del 2,69% en Bankinter.

Merlin Properties también figura entre los valores sensibles al resultado electoral por su apuesta por los centros de datos. XTB apunta que una flexibilización de las exigencias regulatorias sobre el suministro eléctrico renovable podría facilitar sus proyectos. Colonial, por su parte, podría beneficiarse de una menor incertidumbre sobre el régimen fiscal de las socimis.

En las renovables, en cambio, hay luces y sombras. Por una parte, están Solaria y Acciona Energía, que podrían verse afectadas si se revisan las exigencias que vinculan los centros de datos a nueva capacidad renovable, aunque unas normas más flexibles también podrían acelerar la construcción de esas instalaciones y elevar la demanda eléctrica.

Por otro lado, XTB destaca a Endesa. La energía nuclear aportó el 41% de su producción en los nueve primeros meses de 2025 y la compañía concentra aproximadamente el 48% de la potencia nuclear española. Una eventual prolongación de la vida de las centrales podría favorecer su generación de caja.

España en el punto de mira de los expertos

Desde otro punto de vista, las agencias de análisis crediticio coinciden en que España afronta las elecciones desde una posición relativamente favorable, aunque con riesgos fiscales e institucionales.

Desde Scope Ratings, sostienen que el riesgo electoral es principalmente político, no un deterioro inmediato de los fundamentos del crédito soberano. La agencia prevé que el crecimiento español se modere desde el 2,8% de 2025 hasta una media cercana al 2% entre 2026 y 2031, todavía por encima de la zona euro.

Por su parte, Aberdeen Investments considera más probable un Gobierno liderado por el PP, aunque no descarta una continuidad de Sánchez. Advierte de que el ascenso de Vox podría traducirse en una política migratoria más restrictiva, mayor presión sobre el gasto en defensa y menor prioridad climática. También alerta de que una nueva oleada de ventas de deuda periférica dejaría a España expuesta, pese a su evolución comparativamente favorable.

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