Jornada negra en los mercados, ¿por qué este castigo de los inversores?

Jornada negra en los mercados, ¿por qué este castigo de los inversores?
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Tras el pánico vivido en Wall Street en la jornada del lunes, la pregunta que corría por todos los mentideros era: ¿Por qué los inversores han castigado así a los mercados? En realidad, no parece existir ninguna explicación única ni contundente para las caídas tan abruptas de las plazas bursátiles alrededor del mundo, concluyen los analistas consultados.

El Dow Jones se desplomó un 5% y dejaba atrás el récord de los 25.000 puntos alcanzados a cierre de 2017. Con el batacazo, las bolsas asiáticas y las europeas han sufrido importantes sangrías este martes. El Ibex 35 se estrenaba con recortes de más del 3% y las plazas del Viejo Continente le iban a la zaga con desplomes similares.

Son cifras importantes, es cierto, pero “no hay necesidad de entrar en pánico por la corrección de los mercados, las ventas deberían convertirse en una oportunidad de compra en el medio plazo”, explica Lukas Daalder, director de Inversiones de la gestora holandesa Robeco Investment Solutions.

Por su parte, Victoria Torre, analista del Self Bank, cree que “no debemos olvidar” que la evolución de los índices estadounidenses ha sido “espectacular en los últimos años”. Por ello, algunas casas de análisis “ya estaban vaticinando un recorte que, por otro lado, podría ser lógico”.

Sara Carbonell, analista de CMC Markets, cree que, efectivamente, “los buenos datos macro y el tono de la última reunión de la Fed hacen descontar al mercado la subida de tipos en marzo e, incluso, más alzas de las esperadas durante el año”. Y no sólo eso, añade que “las actas han venido a ser la ‘excusa’ para que ocurriese la crónica de una caída anunciada”.

Jerome Powell, nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), asumía este ‘lunes negro’ su cargo, aunque ninguno de los expertos consultados ha achacado los recortes a la llegada del estrenado líder. De hecho, asegura la analista de CMC Markets, “seguirá la línea de Janet Yellen, es muy de su escuela”. Es cierto, no obstante, que “el aterrizaje ha sido un poco forzoso, pero si lo hace bien el mercado no tendrá en cuenta los primeros días”.

La Fed ha estado agitando el panal de una próxima subida de tipos de interés en 2018 y los inversores se han mostrado temerosos. Un ascenso de los tipos presionaría a la baja la inflación, que cerró en 2017 en el 2,1%, pero se encarecería el precio del dinero.

Borja Matilla, analista de Hanseatic Brokerhouse, señala que con las tres posibles subidas de tipo que se esperan para este año, “la llegada de Powell no se presenta fácil y es probable que durante su primer año de mandato veamos al mercado americano moverse más de lo esperado”. Además, “se especula con el disparo de órdenes automáticas en el mercado que pudo acelerar las caídas”, comentan desde Self Bank.

Otro de los aspectos que parece estar poniendo nerviosos a los mercados es el aumento en los costes salariales. Torre explica que “teniendo en cuenta que EEUU está en una situación de pleno empleo, este repunte podría suponer una presión para la inflación y a su vez esto generaría una subida de tipos de interés más rápida de lo esperado”. Los inversores temen que todo se acelere y la economía norteamericana se acerque a una etapa madura y llevar al país a un escenario de recesión.

Los números rojos de Wall Street han contagiado todas las plazas del mundo con sus recortes de cinco enteros y han levantado sus puertas con fuertes caídas que se han ido aligerando a media sesión. El Ibex 35 cierra en rojo, al igual que el resto de mercados de Europa. Ninguno se ha salvado.

Carbonell señala que “el estrés se ha contagiado, pero en el medio/largo plazo por fundamentales Europa sigue teniendo más potencial que EEUU”. La experta expone que “estamos en momentos económicos muy diferentes, Europa ahora es la EEUU de hace dos años”, por ello, explica que “si el Banco Central Europeo (BCE) lo hace bien puede ser el año de la Renta Variable”.

Eso sí, advierte que hay que tener cuidado con el mercado de deuda: “No hay que dejarlo caer vertiginosamente, debe contenerse la caída para que la subida de rentabilidad de los bonos sea también gradual”.

En definitiva, si me permiten la expresión, ‘todo lo que sube, termina bajando’ y las palabras de Carbonell avalan el popular dicho. “El nivel tan bajo de volatilidad en Wall Street del que veníamos estaba pidiendo a gritos correcciones como las que estamos viviendo, lo que hay que ver ahora, para saber si estas caídas corresponden a un cambio definitivo de tendencia, es el cierre en velas mensuales de los índices”.

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