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Economía
Jóvenes migrantes

Mario, español viviendo en Australia: «Pago mis gastos mensuales con medio día de trabajo y el resto es puro ahorro»

Hacer las maletas para buscarse la vida lejos de España dejó de ser una novedad para convertirse en una opción real para muchos jóvenes que buscan mejores oportunidades. Sin embargo, casos como el de Mario siguen dejando a todo el mundo con la boca abierta. Este creador de contenido, conocido en redes como @lega.wave, reveló unas cifras que parecen de otro planeta.

Con una comunidad que ya supera los 9000 seguidores en TikTok, este joven español comparte su día a día en Australia y demuestra la brutal diferencia de poder adquisitivo que existe al otro lado del mundo.

Su experiencia en el extranjero sirve para entender por qué tantos compatriotas eligen este destino. No se trata solo de vivir una aventura, sino de la capacidad real de generar dinero y ahorros.

¿Es posible pagar todas las facturas con medio día de trabajo?

Parece una utopía o una exageración de internet, pero las cuentas de este trabajador temporal no dejan lugar a dudas. En Australia, los trabajos no cualificados permiten un margen de maniobra económico impensable en nuestro país.

Según relata Mario en un video de TikTok, es capaz de cubrir sus gastos mensuales fijos con lo que ingresa en apenas unas horas de jornada laboral. El resto de la semana pasa directo a la hucha y se convierte en ahorro.

Tal como detalla en su video, durante la temporada del algodón, su sueldo ronda los 35 dólares la hora. Sus obligaciones fijas empiezan por el alquiler, unos 140 dólares semanales. Pues bien, esa cantidad queda cubierta con solo cuatro horas de faena.

Si miramos la comida, gasta unos 90 dólares, lo equivalente a dos horas y media de esfuerzo. Para la gasolina reserva 20 dólares, que paga con media hora más. En resumen, tras unas siete horas de actividad, Mario ya tiene cubierto el coste de vida de toda la semana. Todo lo que facture los otros seis días y medio se convierte en ahorro o dinero que puede utilizar para darse algún gustillo.

Qué nivel de vida permite una semana de sueldo en el campo en Australia

Mario cuenta que en una buena semana de curro intenso durante la temporada del algodón logra ingresar cerca de 2950 dólares. Con esa nómina en el bolsillo, se abren puertas a lujos que en otros sitios costarían meses de sacrificio y privaciones.

Para que nos hagamos una idea del valor real de ese dinero, con el sueldo de siete días podrías alquilar una furgoneta un mes entero y recorrer la costa este sin mirar el reloj.

Incluso te sobraría efectivo para saltar en paracaídas o bucear en la Gran Barrera de Coral. Si eres de gustos más sibaritas, esa cantidad te paga un viaje con todo incluido a las Maldivas o te permite renovar todo tu equipo tecnológico: el último iPhone, los AirPods y un dron. Y ojo, que hablamos del ahorro generado tras una única semana de trabajo en el campo.

De recoger palos a limpiar mansiones: la variedad del mercado laboral

El mercado laboral fuera de España ofrece oportunidades de lo más variopintas y, por suerte, muy bien pagadas. Este español recuerda con humor algunos de sus trabajos más «random».

Una vez estuvo dos semanas dedicado exclusivamente a retirar palos de un terreno antes de una replantación. Él mismo define esa tarea como «el sueño de cualquier hombre» por su sencillez extrema: coger palo, tirar palo. Por diez días de esa actividad le pagaron nada menos que 2400 euros.

Su currículum en Oceanía también incluye etapas de recepcionista en un hostel, donde su mayor responsabilidad era jugar al ajedrez y guiar a los mochileros pasados de copas a sus habitaciones a cambio de alojamiento. En el sector de la limpieza también encontró un filón. Llegó a asear mansiones con «neveras más grandes que mi propio apartamento», además de gimnasios y oficinas. Por limpiar en estos sitios, la tarifa habitual oscilaba entre los 30 y 50 dólares la hora.

Cuáles son los destinos más elegidos por la comunidad española

Aunque Mario trabaja en zonas rurales por las temporadas altas del mercado agrícola, los migrantes de España suelen agruparse en sitios muy concretos de Australia.

Ciudades como Sídney y Melbourne actúan como imán para quienes buscan el bullicio urbano y oportunidades en oficinas o trabajo remoto. Por otra parte, Gold Coast y Byron Bay se mantienen favoritas de los amantes del surf, el sol y ese estilo de vida relajado tan característico de la costa.