El Ibex 35 y Europa amanecen con caídas: repunta el petróleo y vuelve la desconfianza
Las bolsas dudan al ritmo del petróleo mientras el mercado desconfía del giro de Trump sobre Irán

La volatilidad vuelve a adueñarse de los mercados internacionales, incluido el Ibex 35, con las Bolsas moviéndose al compás de un petróleo que encadena subidas y bajadas en función de las noticias geopolíticas. La aparente apertura de Estados Unidos a una desescalada en el conflicto con Irán ha generado alivio puntual, pero la falta de credibilidad de ese mensaje mantiene a los inversores en guardia.
El resultado es un mercado errático, incapaz de consolidar una tendencia clara. Las subidas de la jornada anterior en Wall Street no han tenido continuidad plena en Europa, donde los índices cotizan con cautela mientras el precio del crudo vuelve a repuntar, reactivando el temor a un impacto económico más profundo.
En concreto, el Ibex 35 apenas logra avances moderados, moviéndose en torno a los 16.900 puntos, en línea con el tono plano del resto de plazas europeas. El comportamiento del petróleo vuelve a ser el principal factor de presión: el barril de Brent supera los 102 dólares, mientras el West Texas se acerca a los 91 dólares, con alzas que reflejan la persistente tensión en Oriente Medio.
El mercado sigue pendiente de cualquier señal procedente de Washington y Teherán. Aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, ha insinuado avances en las negociaciones, la rápida desmentida por parte de Irán ha enfriado las expectativas. En este contexto, los analistas descartan por ahora un escenario claro de recesión global, pero advierten de que el riesgo sigue sobre la mesa si el conflicto se prolonga.
En Asia, la sesión ha sido claramente positiva, con avances generalizados en los principales índices. Tokio ha cerrado con subidas superiores al 1%, mientras Hong Kong y Seúl han registrado repuntes aún más destacados, reflejando un mayor apetito por el riesgo en la región, aunque con episodios de fuerte volatilidad.
Los PMI marcan la agenda
Más allá del frente geopolítico, la atención de los inversores se centra también en los indicadores macroeconómicos que se publican a lo largo de la jornada. Los datos preliminares de actividad de marzo, tanto en Europa como en Estados Unidos, servirán para calibrar el pulso de la economía en un momento especialmente delicado.
En paralelo, el acuerdo comercial alcanzado entre la Unión Europea y Australia introduce un elemento adicional de interés. Tras años de negociaciones, ambas partes han sellado un pacto que elimina la práctica totalidad de los aranceles y refuerza el acceso a materias primas estratégicas, especialmente minerales críticos. El entendimiento llega en un contexto de creciente tensión comercial global y se interpreta como un intento de reforzar las alianzas económicas frente a terceros actores.
El acuerdo también facilitará la entrada de productos europeos en el mercado australiano, desde el vino hasta los automóviles, lo que podría abrir nuevas oportunidades para las empresas del continente en los próximos años.
Apollo y el foco empresarial
En el ámbito corporativo, la atención en España se centra en Puig, que se prepara para su salto al mercado en medio de expectativas positivas. La compañía anticipa una fuerte revalorización inicial y, además, ha confirmado contactos con la estadounidense Estée Lauder para explorar una posible integración.
Aunque por ahora no existe un acuerdo cerrado, la operación, de materializarse, daría lugar a un gigante global en el sector de la cosmética y el lujo. Este movimiento llega en un momento de transición para la firma española, que afronta cambios internos y un entorno de crecimiento incierto.
En Estados Unidos, destaca también la decisión de Apollo Global de restringir los reembolsos en su fondo de crédito privado. La firma ha optado por limitar las salidas al 5% del capital, tras recibir solicitudes que superaban ampliamente ese nivel, una señal de tensión en determinados segmentos del mercado financiero.
Europa, divisas y materias primas
En el resto de activos, el comportamiento es dispar. El euro se mantiene estable frente al dólar, mientras el oro prolonga su corrección, aunque de forma más moderada que en sesiones anteriores. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años repunta, reflejando las expectativas de tipos de interés elevados durante más tiempo.
Por su parte, las criptomonedas se mantienen en niveles elevados, con el bitcoin superando los 70.000 dólares y el ethereum consolidándose por encima de los 2.100, en un entorno marcado por la incertidumbre, pero también por el renovado interés inversor.