Instagram gana usuarios a costa de Snapchat: así se ‘copian’ unas a otras las redes sociales
El pasado mes de agosto, Instagram anunció que incluiría en su aplicación la funcionalidad más característica de Snapchat: la fugacidad de los contenidos. Esta semana, la red social ha anunciado que Instagram Stories ha batido récord de usuarios activos al día: 150 millones.
Ya el pasado mes de diciembre, Instagram hizo público que había alcanzado la cifra de 600 millones de usuarios al mes. De ellos, 100 millones los ha conseguido en los seis meses que han pasado desde el lanzamiento de Stories, por lo que parece haberle salido bien la jugada. Hace unos días, Instagram anunció que sus historias tienen ya 150 millones de usuarios; es decir, que en apenas unos meses ha alcanzado lo que Snapchat tardó cuatro años en conseguir.
Instagram es propiedad de Facebook y no es la primera vez que la compañía de Mark Zuckerberg adopta cosas de otras redes sociales. Sin ir más lejos, en septiembre Facebook anunció que estaba probando una funcionalidad muy similar a la opción ‘Mientras tú no estabas’ que utiliza Twitter y que la compañía estadounidense denomina ‘De qué hablan tus amigos’.
Ya en 2013 la empresa fundada por Zuckerberg adoptó los famosos hashtags de Twitter, con el objetivo de que sus usuarios pudieran seguir una conversación sobre un tema concreto de actualidad. Pero a la inversa también ha funcionado, y es que el pasado año la red social del pájaro azul abandonó el timeline cronológico y copió el de Facebook al incluir un algoritmo que selecciona los contenidos más relevantes para cada usuario y situarlos más arriba.
Twitter también en su día sustituyó su ‘favorito’ por un corazón muy similar al like de Facebook. Y las llamadas de Whatsapp ya eran ofrecidas con anterioridad en Facebook Messenger. De este modo, las redes sociales se copian entre ellas con un único objetivo: ofrecer el mejor servicio a sus usuarios.
El mérito siempre es de quien crea la idea original, pero no necesariamente tiene por qué ser el que mejor plasme el concepto en la práctica. Es por eso que no hay nada de malo en copiar a la competencia. Alguien en su día inventó la silla, pero el hecho de que millones de preveedores fabriquen infinitas sillas diferentes no hace sino beneficiar a la sociedad, que puede escoger entre aquellas que satisfagan mejor sus necesidades.
Con las redes sociales pasa lo mismo. Por eso el CEO de Instagram, Kevin Systrom, reconoció sin problema alguno en una entrevista con un grupo de periodistas que el mérito de la última funcionalidad añadida es de la compañía del fantasma: «Totalmente, ellos (Snapchat) se merecen todo el crédito». Y es que Systrom sabe que no hay nada de malo en copiar bien al competidor. Lo verdaderamente malo, si se considera que es una buena estrategia, sería no hacerlo.
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