El Ibex ahonda su caída en la media sesión mientras el crudo sube a 101,7 dólares por los últimos ataques en el Golfo
A media sesión de este miércoles el Ibex 35 ahondaba su caída al dejarse un 1,17% y situarse en los 19.216,5 puntos. De nada sirvió el hecho de que el martes Wall Street alcanzara nuevos máximos, pues durante esta jornada han podido más las malas noticias que han llegado de Oriente Próximo, de la mano de una nueva batería de ataques por parte de las milicias hutíes.
A primera hora los rebeldes de Yemen han anunciado múltiples bombardeos con drones y misiles contra Arabia Saudí, dirigiendo proyectiles contra el Aeropuerto Rey Jalid de Riad, el Aeropuerto Internacional de Abha y la base aérea de las Fuerzas Armadas saudíes en Jamis Mushait, así como varios campamentos militares en el sudoeste del Reino, que apoya a las fuerzas del Gobierno internacionalmente reconocido de Yemen.
Irremediablemente, esto ha llevado el precio del crudo a su enésima subida; concretamente, un alza del 1,03% que lo sitúa en los 101,65 dólares en su referencia Brent, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzaba un 0,34%, hasta los 89,74 dólares.
En este contexto, los valores que más subían eran Rovi (+1,55%), Acciona (+0,95%), Telefónica (+0,86%) e Inditex (+0,71%). Del lado contrario se situaban ArcelorMittal (-3,06%), CaixaBank (-2,55%). Bankinter (-2,53%), Banco Santander (-2,33%) y BBVA (-2,31%).
El resto de los principales mercados europeos también reaccionaba a la baja hacia las 12.00 horas, con Londres dejándose un 0,40%; París, un 0,88%; Fráncfort, un 1,10%; y Milán, un 1,41%. En el mercado de renta fija, a su vez, el rendimiento del bono soberano español con vencimiento a 10 años alcanzaba el 4,144%, desde el 4,07% registrado al cierre del martes. De esta forma, la prima de riesgo frente al bono alemán se elevaba a 64,6 puntos básicos. Respecto a las divisas, el euro se depreciaba un 0,58% frente al dólar en la media sesión, hasta cruzarse en un tipo de cambio de 1,1259 dólares.
El contexto macro es complicado y prueba de ello es el último mensaje del gobernador del Banco de Francia, Emmanuel Moulin, que este miércoles ha admitido que la situación fiscal del país galo «es compleja» ante el repunte de los rendimientos exigidos a la deuda francesa, aunque ha subrayado que no se dan las condiciones para una intervención del Banco Central Europeo (BCE), cuya misión es combatir la inflación, «no resolver los problemas presupuestarios de Francia».