El Gobierno ha consumido ya en mayo el 70% del presupuesto de todo 2026 para pagar las bajas laborales
En cinco meses la Seguridad Social ha gastado más de 7.100 millones de euros para abonar las bajas laborales

El incremento desbocado de las bajas laborales se ha convertido en un quebradero de cabeza para las empresas y en un pozo sin fondo para la Seguridad Social, mientras el Gobierno sigue negociando medidas con los sindicatos y la patronal para tratar de frenar este agujero. En los cinco primeros meses del año, la Seguridad Social ha gastado más de 7.100 millones de euros para abonar las bajas laborales, lo que supone haber agotado ya casi el 70% de todo el presupuesto para este año.
Los Presupuestos Generales están un año más prorrogados en 2026, después de que el Gobierno haya sido incapaz de conseguir los apoyos para aprobar unos nuevos desde finales de 2022. Se va a completar una legislatura entera el año próximo sin que se hayan aprobado unos Presupuestos.
Por eso, el dinero presupuestado para las bajas laborales no ha variado y es de 10.526 millones de euros, por lo que a este ritmo, antes de agosto, el Gobierno tendrá que buscar fondos de otras partidas para hacer frente al incremento de las bajas laborales -suele subir en épocas buenas de empleo, pero en estos momentos está en números preocupantes-.
En los primeros cinco meses del año pasado, el coste para la Seguridad Social de las bajas laborales fue de 6.500 millones de euros, por lo que la evolución este año es aún peor que en 2025. El año pasado, 1,4 millones de personas no acudieron ningún día a su puesto de trabajo, según la patronal.
La CEOE ha cifrado el coste de las bajas laborales en más de 33.000 millones de euros en 2025, de los que 17.000 millones recaen sobre las empresas. Antonio Garamendi, presidente de la patronal, ha explicado que ese coste para las compañías es tan alto porque el 70% de las bajas duran menos de 15 días, periodo que las empresas financian plenamente.
Por eso, la CEOE ha pedido que la Seguridad Social pague las bajas laborales desde el primer día, aunque sólo hasta que se hagan efectivas algunas medidas por parte del Gobierno para afrontar este problema.
La primera es aumentar la plantilla de médicos y profesionales sanitarios y, si es necesario, que les suban el sueldo. También ha pedido que se potencie la labor de las mutuas en estos procesos.
Sin embargo, de momento, Gobierno, sindicatos y patronal no han conseguido cerrar ninguna medida para afrontar este problema. Las negociaciones tripartitas no han dado su fruto mientras el problema va en aumento. Parte del problema también es que el Ejecutivo no tiene los apoyos en el Parlamento para aprobar medidas por sí sólo, y depende de Sumar y de Junts.

En una situación similar, aunque la preocupación es otra, está el ingreso mínimo vital. En los primeros cinco meses del año se ha consumido el 77% de todo el presupuesto del año, por lo que de nuevo y como en el caso de las bajas laborales, el Gobierno tendrá que buscar fondos de otras partidas y destinarlos a la Seguridad Social para pagar estas prestaciones.
Y todo en un momento en el que los préstamos y las transferencias directas de la Administración central a la Seguridad Social se han disparado ante la insuficiencia de las cotizaciones sociales. Desde 2017, el Gobierno ha destinado 465.000 millones de euros a la Seguridad Social entre préstamos y transferencias directas para pagar pensiones y otras prestaciones -Sánchez entró en Moncloa en junio de 2018-.