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Uma Thurman sobre su traumática escena en ‘Kill Bill. Volumen 2’: «Acusé a Tarantino de haber intentado matarme»

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Uma Thurman. (NBC / Miramax)
Paula M. Gonzálvez

Kill Bill se erigió en el imaginario colectivo como la obra cumbre de la colaboración entre Quentin Tarantino y Uma Thurman. Sin embargo, el rodaje de Kill Bill. Volumen 2 entrañó un suceso traumático que tardó más de 10 años en salir a la luz. Uma Thurman reveló detalles sobre el grave accidente de coche que sufrió durante la grabación de la segunda parte de la franquicia y cómo éste quebró la confianza que la actriz tenía en Tarantino.

El accidente se produjo durante el rodaje de una escena en la que Uma Thurman debía conducir un descapotable por un camino de tierra. Thurman expresó sus dudas sobre la seguridad del vehículo, especialmente después de saber que la caja de cambios manual se había reconfigurado para funcionar en automático, pero de forma deficiente. La actriz pidió entonces que la secuencia la realizara un especialista de riesgo, pero Tarantino se negó.

Tal y como contó Uma Thurman, Tarantino entró en su tráiler enfadado porque la inseguridad de la actriz estaba generando una «pérdida de tiempo» para la película, y le garantizó que el trayecto que debía hacer con el coche era una simple línea recta que no entrañaba peligro alguno. Eso sí, le exigía hacerlo a 64 kilómetros por hora para que su pelo se moviera como el director quería. Finalmente, Thurman cedió.

La realidad era distinta a la que Tarantino había descrito. El camino era recto. Es más, había una curva en forma de S y cubierta de arena. El coche perdió el control, y la actriz se estrelló frontalmente contra un árbol.

«Pensé que nunca más volvería a caminar», confesó la protagonista de Kill Bill. Volumen 2. Sufrió una conmoción cerebral, contusiones graves en ambas rodillas y tuvo que utilizar un collarín, además de tener lesiones crónicas en el cuello y la columna vertebral.

Tras el accidente, Uma Thurman se enfrentó a Quentin Tarantino y le acusó abiertamente de haber intentado matarla, con esas mismas palabras. Se distanciaron durante años. Además, los productores (entre ellos, Harvey Weinstein) se negaron a facilitar el metraje de la escena a la actriz, a menos que firmara una cláusula de exención de responsabilidad legal, a lo que ella se negó.

Más de una década después, el propio director le entregó el vídeo para que pudiera hacer pública la verdad del accidente en The New York Times, dado que fue «el mayor arrepentimiento» de su vida, según las propias palabras de Tarantino. La intérprete lo perdonó por no ver malicia en su insistencia para grabar la escena, sino una negligencia trágica e irresponsable.

«¿Tengo un problema crónico en el cuello? Sí. ¿Estaba enfadada por cómo se trató el accidente y cómo me trataron? Sí. ¿Eso significa que no me importa en absoluto una persona con la que tengo una historia de 25 años? ¡No! Mi capacidad de perdonar existe», declaró a posteriori.