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Economía
Airbus

El Gobierno cargó contra Airbus por sugerir la «cancelación de proyectos» y le obligó a negociar con los sindicatos

Se ha planteado suspender varios días la huelga para dar un margen a la negociación

  • Alicia Bonilla
  • Periodista especializada en Economía. Graduada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid.

El Gobierno no ha encajado bien las advertencias de Airbus sobre una posible «cancelación de proyectos» y, según fuentes cercanas a la negociación, habría reaccionado presionando al gigante aeronáutico para que diese marcha atrás y se sentase a negociar con los sindicatos. Estas mismas fuentes apuntan a que el Ejecutivo habría trasladado a la compañía la necesidad de agotar la vía del diálogo antes de adoptar cualquier decisión que pueda afectar al futuro de los proyectos y al empleo, en un asunto considerado estratégico para España.

Asimismo, la intervención del Gobierno en el conflicto «podría estar directamente relacionada con motivos de seguridad nacional y con los intereses del Ejército en la compañía, dada la importancia estratégica de Airbus para la industria de defensa española», según fuentes conocedoras de la situación.

Por otro lado, parece haber un avance en las negociaciones, ya que el secretario general de la sección sindical de UGT-FICA en Airbus Cádiz y miembro de la mesa de negociación en el SIMA, Edmundo Otero, ha planteado suspender varios días la huelga convocada en la compañía para comprobar si la empresa «mueve ficha de manera efectiva» en la negociación, dejando abierta la posibilidad de «activarla indefinidamente» si el movimiento de la compañía resulta «insuficiente».

En consecuencia, las plantillas de Airbus en Illescas (Toledo) y Albacete han decidido suspender varios días la huelga convocada en la compañía para dar un margen a la negociación, mientras que el resto de centros —Getafe, Cádiz, San Pablo y Tablada, en Sevilla— votará este lunes una propuesta con los días concretos de suspensión.

La última oferta de los sindicatos y Airbus

En la última reunión ante el SIMA, CGT, UGT y ÚTIL plantearon a la empresa un paquete de mejoras económicas que incluye «una paga única de 7.500 euros en compensación por la huelga, además de dos incrementos salariales con efectos desde el 1 de enero de 2026: una subida del 12% sobre las tablas salariales y, una vez aplicada, otro aumento equivalente al IPC más un 1,5%. Mientras que para 2027, los sindicatos reclaman mantener la misma fórmula, con una nueva subida del IPC más un 1,5%», según fuentes cercanas a la negociación.

Por su parte, la dirección de Airbus en España ha propuesto a la plantilla ligar los salarios al IPC real, sumando una recuperación del poder adquisitivo del 7,6% a lo largo de un periodo de cinco años con vigencia ampliada hasta el año 2030.

La oferta económica de la dirección se completa con el compromiso de destinar un 0,5% adicional para las revisiones salariales individuales (RSI) y otro 0,5% específico para cubrir el capítulo de promociones profesionales internas.

Respecto a la organización del trabajo, Airbus acepta mantener de manera íntegra el acuerdo actual de teletrabajo y respetar los pactos individuales firmados con la plantilla, preservando el límite del 40% de jornada en modalidad no presencial.

En cuanto al régimen de descanso anual, la dirección rectifica su planteamiento inicial y acepta conservar el modelo de vacaciones previo, fijando 2 semanas de vacaciones obligatorias y 2 semanas flexibles, cuyo calendario específico se acordará de manera individual con cada responsable.

En relación con el control del absentismo, la multinacional confirma la paralización del sistema Bradford.

Además, la empresa procederá a la devolución de los descuentos efectuados en la nómina en un plazo máximo de dos meses tras la ratificación del acuerdo y creará un grupo de trabajo paritario para pactar un nuevo sistema de prevención.