Trabajadores

El sueldo de Santi, fontanero español: «Me dicen ‘sólo has tardado 10 minutos y me cobras 200 euros’, pero para saber eso llevo 20 años en el oficio»

Un fontanero explica en redes el precio de algunos servicios y cómo algo que se soluciona en pocos minutos puede costar 200 euros

fontanero español
Blanca Espada

Cuando llamamos a un fontanero porque nos hemos quedado sin agua caliente o tenemos una avería en casa, probablemente lo que queremos es que llegue cuanto antes y lo solucione rápido. El problema es que esa rapidez puede acabar generando una situación bastante curiosa. Si el profesional tarda diez minutos en encontrar el fallo y repararlo, puede que al recibir la factura pensemos que estamos pagando demasiado por tan poco tiempo de trabajo.

Pero ¿realmente estamos pagando sólo esos diez minutos? Santi Villafruela, fontanero español conocido en redes sociales como @fontamadrid, lo tiene bastante claro. Lleva dos décadas trabajando en el oficio y explica que precisamente esa experiencia es la que le permite llegar a una vivienda, detectar rápidamente qué ocurre y saber qué pieza tiene que cambiar.

El sueldo de Santi, fontanero español

Villafruela pone como ejemplo una situación que puede encontrarse cualquier fontanero. Llega a una casa en la que los propietarios se han quedado sin agua caliente y, prácticamente al momento, sabe dónde está el problema. «Cuando llego a una casa sin agua caliente y sé al momento qué pieza hay que cambiar, me dicen:»¿Sólo has tardado diez minutos y me cobras 200 euros?»», explica. La respuesta del fontanero es bastante sencilla: «Pero es que para saber eso llevo 20 años en el oficio».

Y ahí está precisamente la diferencia. Nosotros vemos los diez minutos que el profesional ha pasado arreglando la avería, pero detrás están todos los años anteriores en los que ha tenido que enfrentarse a problemas similares hasta aprender a reconocerlos. De hecho, el propio Villafruela explica que otro profesional con menos experiencia podría encontrarse exactamente con la misma avería y tardar bastante más. «A lo mejor llega otro con menos experiencia que, en lugar de tardar 10 minutos tarda una hora», señala.

No todos los trabajos de fontanería cuestan lo mismo

Esto tampoco significa que cualquier reparación que dure diez minutos vaya a costarnos 200 euros. El propio fontanero deja claro que hay trabajos más caros y otros más baratos, ya que el precio dependerá de lo que haya que hacer. Y pone otro ejemplo bastante diferente: un desatasco. Según explica, puede cobrar entre 400 y 500 euros por un trabajo que le lleve entre dos y tres horas, pero en ese caso también hay que tener en cuenta las condiciones en las que se realiza. «Estoy tocando la mierda de los demás. A cualquiera que le digas que meta la mano en eso, aunque sea con guantes, por 100 euros le parecería poco», afirma. Puede resultar una forma bastante directa de explicarlo, pero sirve para entender algo que a veces olvidamos cuando recibimos la factura. No todos los trabajos se pueden valorar únicamente mirando cuánto tiempo ha tardado el profesional.

Detrás del precio no están únicamente los minutos de reparación

Cuando un fontanero se desplaza hasta nuestra casa, el servicio no empieza exactamente en el momento en el que coge una herramienta y tampoco termina cuando aprieta la última pieza. Hay que contar el desplazamiento, los materiales que pueda necesitar, el tipo de avería y la dificultad del trabajo. Y a todo ello se suma algo bastante más complicado de reflejar en una factura: saber qué hacer cuando aparece el problema.

Tenemos un claro ejemplo en esos diez minutos de los que habla Santi. Si un profesional con experiencia reconoce la avería rápidamente, probablemente preferiremos que tarde ese tiempo y nos devuelva el agua caliente cuanto antes a que pase una hora probando distintas soluciones hasta encontrar el fallo. Precisamente por eso, tardar menos no significa necesariamente que el trabajo realizado tenga menos valor.

El problema de buscar siempre la opción más barata

Villafruela habla también de algo que ocurre con frecuencia en este tipo de oficios. Ante un presupuesto que nos parece elevado, podemos decidir buscar a alguien que nos cobre menos. Y evidentemente comparar precios antes de contratar un servicio es algo completamente normal. El problema llega cuando elegimos únicamente por el precio sin comprobar la experiencia o la cualificación de quien va a realizar el trabajo.

Según explica el fontanero, en ocasiones se encuentra con clientes que han recurrido primero a una opción más barata y después tienen que llamar a otro profesional porque la avería no se ha solucionado correctamente. En esos casos ya no se trata únicamente de reparar el problema inicial, sino también de corregir lo que se haya hecho mal.

Una profesión en la que faltan trabajadores jóvenes

El caso de Santi sirve además para poner sobre la mesa otro problema que afecta a oficios como la fontanería: la falta de relevo generacional. Cada vez resulta más complicado encontrar profesionales cualificados que sustituyan a quienes llevan décadas trabajando. Y como el propio fontanero dice falta gente «para todo el trabajo que nos entra». Además, menciona la IA que puede que esté llegando pero que a profesiones como la suya nunca les va a pasar por encima, de modo que no deja de ser una advertencia para aquellos que deseen tener un trabajo que no se vea amenazado por la inteligencia artificial.

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de Fontamadrid (@fontamadrid)

Lo último en Economía

Últimas noticias