Economía
Vivienda

Los pequeños propietarios tendrán un tope del 2% del alquiler si no hay un acuerdo con los inquilinos

El Gobierno ha aprobado limitar la subida de los alquileres al 2% en los contratos que se renueven entre el 1 de abril y el 30 de junio, como tope obligatorio para los grandes tenedores (propietarios de diez o más viviendas), mientras para el resto se aplicará cuando no haya otro acuerdo entre las partes.

La medida hará que los inquilinos que tengan que revisar sus contratos de alquiler no tengan que hacerlo en base a la inflación, que se situó en febrero en el 7,6%. En previsión de que el IPC siga subiendo a un ritmo muy superior al de los sueldos, el Ejecutivo establece que los contratos a los que corresponda su revisión anual en abril, mayo y junio, no se revalorizarán en función de ese índice, sino del Índice de Garantía de Competitividad (IGC), creado en 2013 con un suelo del 0% y un techo del 2%.

La Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) ya remite a ese índice para la actualización de rentas, pero en la práctica la inmensa mayoría de los arrendamientos se revalorizan con el IPC.

En los alquileres de los grandes tenedores el tope máximo de subida de renta que podrán aplicar será ese 2%, es decir, que sólo pueden acordar subidas por debajo de esa cifra. Mientras que para los pequeños propietarios prima el acuerdo entre las partes, sea cual sea, lo que les permite pactar un incremento de renta por encima del 2%.

La propuesta de Unidas Podemos en el gobierno de coalición era la congelación de las rentas, el ala socialista del Ejecutivo defiende que los propietarios «también tienen algunos gastos» y que la subida del 2% es algo «razonable, sobre todo en este país, donde el 85% son pequeños arrendadores y muchos complementan así su pensión y sus gastos personales».

¿A cuántos inquilinos afecta?

Según datos del Mitma, en España hay unos 3,5 millones de viviendas alquiladas, por lo que la medida podría afectar a unos 875.000 contratos (la cuarta parte), que son los vencerían este trimestre, en el supuesto de que se firmara el mismo número de contratos de alquiler en cada uno de los cuatro trimestres del año.

De esas, unas 175.000 viviendas (5%) están en manos de grandes tenedores, es decir, titulares de diez o más inmuebles urbanos, excluyendo garajes y trasteros, o que tengan una superficie construida de más de 1.500 metros cuadrados, en su gran mayoría bancos, fondos, compañías de seguros y socimis (sociedades anónimas cotizadas de inversión inmobiliaria).