Economía

‘Fly to quality’: el dinero se esconde en los bonos, el oro y debajo del colchón

Las turbulencias financieras de los dos primeros meses del año parecen haberse apaciguado a la espera de las nuevas medidas de estímulo que lanzará el Banco Central Europeo (BCE) el 10 de marzo y de la decisión que tome finalmente la Reserva Federal (FED) en su próxima reunión, que se celebrará una semana después.

De momento, los gestores de fondos y los agentes de inversión están apostando por activos refugio, entre los que destacan los bonos alemanes y norteamericanos, el oro y la liquidez, es decir, mantener el dinero en tesorería esperando que vuelva la confianza, es decir, debajo del colchón. Es lo que se conoce en el argot financiero como la estrategia de inversión fly to quality, que se produce cuando existe mucha incertidumbre en el mercado.

Según una reciente encuesta elaborada por Bank of America Merril Lynch, las gestoras de fondos han elevado su nivel de liquidez hasta el 5,6%, lo que supone la mayor tasa desde el año 2001, cuando estalló la burbuja de las empresas tecnológicas (las conocidas como puntocom) y se produjo el mayor atentado de la historia en Nueva York. Es decir, que una de las principales apuestas de las gestoras es mantener el dinero disponible, debajo del colchón.

Las gestoras de fondos han elevado su nivel de liquidez a la mayor tasa desde 2001. (Foto: GETTY)

La encuesta revela, además, que se está produciendo un trasvase de dinero de las acciones a los bonos, generando una rotación de activos que prima la renta fija en detrimento de la variable, siempre evitando el sector bancario, que es la actividad que más miedo genera a los inversores profesionales.

Otro elemento de esta estrategia hiper defensiva es la apuesta por la renta fija alemana y estadounidense, con un alto componente de bonos del Tesoro. A pesar de que en algunos casos los intereses son negativos (el inversor se ve obligado a pagar por comprar los títulos de deuda), los gestores demandan estos productos para salvaguardar el dinero de sus clientes.

La rentabilidad actual del bono alemán a diez años es del 0,2%, cuando al cierre de 2015 era del 0,6%, lo que supone una rebaja del interés del 66%. El resto de deuda germana por debajo de ese plazo (a dos, tres y cinco años), cotiza en intereses negativos.

Fuente: Investing.com (Pinchar en la imagen para ampliar)

En el caso del bono norteamericano a 10 años, la rentabilidad es del 1,9%, frente al interés del 2,3% contabilizado al cierre del pasado ejercicio. El resto de plazos de la deuda pública de EEUU por debajo de los 10 años cotiza entre el 0,9% y el 1,5%.

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El tercer activo refugio preferido por los inversores temerosos que implantan la estrategia fly to quality es el oro, una materia prima con una evolución contracíclica, cuyo precio aumenta cuando hay turbulencias en la economía mundial. El sistema monetario fiduciario es inestable por naturaleza y cuando se producen caídas en la renta variable, como consecuencia del aumento de la desconfianza, el precio del oro sube y también el de otros metales preciosos.

La cotización del oro se encuentra actualmente en los 1.268 dólares la onza. Como se puede observar en el siguiente gráfico, el precio subió el pasado otoño, cuando se empezaron a vislumbrar los efectos de la desaceleración china sobre los países emergentes y, por ende, sobre la economía mundial. Sin embargo, el rally alcista experimentada en el arranque de este año le ha llevado a dispararse casi un 20%.

Fuente: Investing.com (Pinchar en la imagen para ampliar)