Familia Carulla

Golpe a Torra de la independentista Gallina Blanca: dejan Cataluña porque ‘la pela es la pela’

Golpe a Torra de la independentista Gallina Blanca: dejan Cataluña porque ‘la pela es la pela’
golpe-torra-gallina-blanca-interior
Comentar

Los Carulla ya dejaron Cataluña por Madrid con sus Sicav

Gallina Blanca es uno de los buques insignia empresariales del independentismo

El grupo Agrolimen anunció este jueves al comité de empresa el cierre de la planta de Gallina Blanca de Sant Joan Despí (Barcelona) para trasladar la fábrica a Huesca. La independentista familia Carulla, propietaria del holding, se mantuvo en Cataluña en plena fuga de empresas tras el 1-O, sin embargo, una vez se han percatado del alto valor de sus terrenos, no han dudado en dejar a 70 catalanes en la calle para engrosar su cartera.

“Ellos dicen que es por un asunto inmobiliario, tienen un terreno que se ha revalorizado mucho, que sigue estando cerca de Barcelona. Entonces, ¿para qué van a tener el mismo producto en un terreno caro si lo pueden tener en un terreno que les cuesta una décima parte?”, se pregunta Carlos Rivadulla, de Empresarios de Cataluña, que entiende el cambio por motivos de “rentabilidad”.

“Se han dado cuenta de que se han quedado con una fábrica antigua, cuyos terrenos apenas valían, y se han dado cuenta de que tienen un fortunón en un solar. Se van a Huesca, adquieren algo mucho más barato, y aumentan sus beneficios“, continúa el portavoz de Empresarios de Cataluña.

El traslado es debido a una futura recalificación de los terrenos donde está la factoría, que emplea a 70 personas, ha informado este jueves el sindicato CCOO. La fábrica de Gallina Blanca en Sant Joan Despí, que produce sopas deshidratadas, daba trabajo a 70 personas, de las que 42 son de Gallina Blanca y el resto de empresas subcontratadas, según la central.

El sindicato ha exigido a la dirección de Agrolimen que reconsidere esta decisión y mantenga el proyecto industrial en Sant Joan Despí y todo el empleo.

Los Carulla, independentistas

La ideología independentista del dueño de GB Foods, Artur Carulla, está fuera de toda duda. Jesús Sanz, de Convivencia Cívica, afirma que los Carulla siempre “han sido una familia muy vinculada al nacionalismo catalán, con buenas relaciones con Convergencia y, en particular, con Artur Mas”. Además, “ha apoyado a asociaciones como Ómnium Cultural o el Palau de la Música. No hay que olvidar tampoco que financian como accionistas al diario separatista ‘Ara’”, con lo que “es obvio que el secesionismo no les disgusta”.

‘La pela es la pela’

El grupo GB Foods, propiedad de la familia Carulla, prevé facturar más de  1.000 millones de euros en 2018 tras haber adquirido varias marcas de alimentación líderes en África y hasta tres fábricas del mismo continente. Sin embargo, el buen hacer de la marca no se corresponde con las inversiones de la familia.

Los Carulla cuentan con dos Sicav, Marilin Inversiones Sicav y Cartera Bintitres Sicav, ambas, por cierto, asentadas en Madrid. Es decir, que antes de pararnos a analizar las pérdidas de los instrumentos financieros de los Carulla, nos tenemos que detener en que, como siempre, el independentismo catalán se deja de lado cuando se pone en juego el dinero.

En esta ocasión, Marilin Inversiones Sicav tiene su domicilio fiscal en Paseo de la Castellana, 31; mientras que Cartera Bintitres Sicav se localiza en la también madrileña calle Maria de Molina, 4.

Últimas noticias