Paloma Jiménez, profesora española viviendo en Suiza: «Estas 3 cosas que hay en mi escuela no las ves en ningún colegio de España»
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Una profesora española que trabaja en Suiza ha compartido tres particularidades de su colegio que llaman la atención al compararlas con los centros educativos españoles.
Los productos de higiene menstrual gratuitos, el cambio de calzado y los refugios subterráneos son tres detalles que muestran algunas diferencias entre los colegios de Suiza y España.
Las diferencias de los colegios suizos que sorprenden a una profesora española
Paloma Jiménez, profesora española residente en Suiza, ha mostrado en un vídeo publicado en Instagram (@profesoraensuiza) tres elementos de su escuela que pueden resultar poco habituales para quienes conocen el funcionamiento normal de los colegios en España.
El primero está relacionado con la higiene menstrual. Según explica la docente, tanto los baños de primaria como los de secundaria cuentan con dispensadores de productos higiénicos femeninos. El dispositivo incluye el mensaje «Cambiemos las reglas» y permite que las alumnas tengan acceso gratuito a estos productos.
Disponer de estos productos en el propio centro contribuye a normalizar desde edades tempranas la menstruación y evita que las alumnas tengan que afrontar una necesidad básica sin recursos durante la jornada escolar.
«Me parece una idea estupenda porque, entre otras cosas, las niñas pueden normalizar desde pequeñas este proceso natural por el que pasamos las mujeres y tener acceso gratuito», señala.
¿Por qué los alumnos se descalzan en los colegios de Suiza?
La segunda diferencia tiene que ver con una costumbre muy extendida en Suiza: quitarse los zapatos antes de entrar en casa. Según señala la profesora, esta práctica también se traslada a numerosos colegios.
Los pasillos de estos centros suelen disponer de una zona destinada a cambiar el calzado. Los alumnos dejan allí los zapatos que utilizan en la calle y se ponen unas zapatillas reservadas para el interior del colegio.
La medida resulta especialmente práctica durante el invierno, cuando la lluvia o la nieve pueden ensuciar los zapatos y, con ellos, los suelos de los edificios. En lugar de mantener el mismo calzado durante toda la jornada, los estudiantes utilizan uno específico para permanecer dentro de las aulas.
Los colegios de Suiza también pueden tener búnkeres subterráneos
La tercera particularidad es probablemente la que más sorprende. Jiménez explica que muchos colegios suizos cuentan con búnkeres o refugios subterráneos.
No se trata de una instalación exclusiva de los centros educativos, sino de una consecuencia de la política de protección civil desarrollada durante décadas en el país.
El funcionamiento de los refugios responde a una política nacional de protección de la población. La Oficina Federal de Protección Civil de Suiza explica que el país dispone de unos 370.000 refugios públicos y privados, con alrededor de 9 millones de plazas, una cobertura superior al 100% de la población, aunque existen diferencias entre cantones y algunas zonas presentan déficits locales.
Estos espacios se encuentran habitualmente en sótanos y están diseñados principalmente para proteger a la población ante conflictos armados, aunque también pueden utilizarse frente a determinadas catástrofes y situaciones de emergencia. La propia Oficina Federal señala que existen grandes refugios públicos bajo edificios como colegios o instalaciones administrativas.