Siete detenidos por explotar sexualmente a varias extranjeras en un piso de Alcoy (Alicante)
Cinco de los detenidos son españoles; un sexto es de origen ecuatoriano y la última detenida es una mujer colombiana
La mujer colombiana fue atrapada cuando se disponía a tomar un vuelo a Alemania y sus cómplices ya habían sido capturados
La Policía Nacional ha liberado en esta operación a cinco mujeres que eran explotadas sexualmente

Agentes de la Policía Nacional han detenido a un total de siete personas, cuatro varones y tres mujeres, como presuntos miembros de una organización criminal que explotaba sexualmente a varias mujeres en pisos ocupados y alquilados en Alcoy, en Alicante. Cinco de los detenidos tienen la nacionalidad española; un sexto es ecuatoriano. Y la séptima es una mujer de origen colombiano atrapada por la Policía en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, cuando se disponía a tomar un vuelo hacia Alemania.
En el transcurso de la operación se han producido también varios registros, en los que los agentes han liberado a cinco mujeres que estaban siendo explotadas sexualmente.
A los detenidos se les imputan los presuntos delitos de prostitución y explotación sexual; contra los derechos de los extranjeros; pertenencia a organización criminal y falsedad documental. Las diligencias han sido entregadas al juzgado de instrucción en funciones de guardia de Alcoy.
La investigación arrancó en septiembre de 2025, a consecuencia de una llamada anónima que alertó a los agentes de que en un piso de Alcoy se estaba ejerciendo la prostitución. Y que todo ello estaba controlado por una organización criminal, que explotaba a mujeres extranjeras en situación de vulnerabilidad.
Los agentes averiguaron que las personas que entraban en la vivienda denunciada lo hacían también en otras, en las que igualmente se ejercía la prostitución. Y que las viviendas utilizadas coincidían con las publicitadas en anuncios de internet. Esas viviendas estaban, a su vez, siendo ilegalmente ocupadas, porque eran propiedad de entidades bancarias. O bien, en otros casos, estaban alquiladas a nombre de alguno de los supuestos miembros de la organización.
Descubrieron también los agentes que la organización contaba con un encargado de facilitar la disponibilidad de los inmuebles, captar mujeres para supuestamente su explotación sexual a través de grupos de redes sociales o anuncios e incluso, presuntamente, el suministro de la droga cuando lo solicitaban los clientes.
La madre del cabecilla era titular de varias líneas de teléfono. Las empleaba para publicar los anuncios en que se ofrecían los servicios de prostitución, según la Policía Nacional. Además, siempre según las mismas fuentes, utilizaba una de esas líneas para los cobros de los servicios de prostitución de las víctimas mediante una aplicación.
La ex pareja del principal investigado recibía pagos de los servicios mediante aplicación de móvil a una línea telefónica de la que era titular, según también la Policía. Y, por último, otra mujer era la encargada de contestar a las llamadas y recibir a los clientes.
Otros miembros de la organización ahora desarticulada efectuaban continuos traslados de las víctimas desde las viviendas en que eran explotadas sexualmente a domicilios de los clientes a petición de estos últimos. Los traslados se efectuaban en vehículos alquilados para no dejar rastros. Llegaron a utilizar más de 10.
Uno de los detenidos, que también se encargaba del transporte de las víctimas, llegó a tener en su vivienda empadronadas a varias personas en situación irregular.
Los agentes también averiguaron que las víctimas eran obligadas a pagar una especie de deuda contraída con la organización, que abonaban, en gran porcentaje, con el dinero de los servicios de prostitución que realizaban. La organización llegó a obtener un beneficio superior a los 100.000 euros, según los datos recabados por los agentes.