Cunde la decepción entre los estudiantes españoles: esto es lo que gana de media un ingeniero industrial en 2026 y las cifras son preocupantes
A pesar de ser de las destacadas, la carrera de ingeniería industrial no es de las mejor pagadas
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La carrera de ingeniería industrial no es precisamente sencilla ya que si lo piensas, consiste en años de matemáticas, física, diseño, organización industrial y otras materias técnicas que hacen que muchos estudiantes al llegar a la universidad piensen también en las posibilidades laborales que tendrán al terminar. El problema aparece cuando esas expectativas se comparan con los primeros salarios que ofrece el mercado y que el sueldo que cobra un ingeniero industrial en nuestro país, está lejos de lo que muchos creen.
En España, un ingeniero industrial cobra de media unos 26.000 euros brutos al año en 2026, según los datos recopilados a partir de unas 10.000 retribuciones. Traducido a salario por hora, son aproximadamente 13,33 euros. Evidentemente, la cantidad no es igual para todos y cambia bastante dependiendo de la experiencia y del lugar donde se trabaje pero la media está ahí y provoca el que muchos se lo planteen dos veces antes de apuntarse a una carrera, como decimos, dura. Y en cuanto a lo que se gana en función de dónde se trabaje, Asturias aparece en lo alto de la tabla, mientras que Canarias ocupa el extremo contrario y Madrid tampoco sale especialmente bien parada ya que la media indicada para los ingenieros industriales que trabajan en la región se queda en unos 23.000 euros anuales.
Éste es el sueldo de un ingeniero industrial en España
La cifra de 26.000 euros brutos al año sirve como referencia nacional, pero para quienes acaban de entrar en el mercado laboral, sin embargo, el sueldo puede ser inferior ya que los perfiles que están empezando se mueven alrededor de los 22.500 euros brutos anuales a pesar de que esa nómina suele mejorar con los años. De este modo, los profesionales con mayor experiencia pueden llegar a unos 33.420 euros, de acuerdo con los datos analizados.
Debemos tener en cuenta además lo que suele suceder en muchas profesiones similares, y es que no cobra necesariamente lo mismo quien trabaja en una pequeña empresa que quien ocupa un puesto de responsabilidad en una gran compañía industrial. Tampoco ofrecen las mismas condiciones todos los sectores ya que energía, automoción y química figuran entre aquellos donde determinados perfiles especializados pueden encontrar retribuciones más interesantes.
Asturias se desmarca del resto con los salarios más altos
El lugar de trabajo puede acabar suponiendo varios miles de euros de diferencia al año. El caso más evidente es Asturias, donde la media alcanza los 35.550 euros brutos anuales. Son casi 10.000 euros más que la cifra nacional aunque lo cierto es que no es algo casual que aparezca arriba, si tenemos en cuenta que la comunidad conserva un importante tejido industrial, con presencia de industria pesada y actividades relacionadas con la energía. Son sectores donde se necesitan profesionales técnicos y determinados puestos requieren un grado elevado de especialización.
Por detrás se encuentran La Rioja, Galicia, Castilla y León, Aragón y Cataluña, todas con cifras próximas a los 27.000 euros. Ninguna se acerca al dato asturiano, aunque superan ligeramente los 26.000 euros utilizados como referencia para el conjunto de España.
Madrid queda por debajo de la media nacional
En la parte baja aparece Canarias con datos que sitúan allí el salario medio en 20.712 euros brutos al año, más de 5.000 euros por debajo de la referencia española. Tampoco Madrid alcanza la media ya que en la comunidad, la cifra ronda los 23.000 euros anuales. Castilla-La Mancha se queda en 23.774 euros y Andalucía llega aproximadamente a los 24.000.
El dato madrileño llama especialmente la atención por una razón evidente: vivir en Madrid no es barato. Vivienda, transporte y otros gastos cotidianos hacen que un salario de 23.000 euros pueda tener un recorrido muy diferente al de una cantidad similar en otros puntos del país, aunque como mencionamos las diferencias de sueldo están relacionadas sobre todo con el tipo de actividad económica que predomina en cada territorio. Una comunidad con grandes plantas industriales, compañías energéticas o fábricas especializadas puede necesitar más ingenieros industriales que otra donde este tipo de empresas tiene una presencia menor.
La especialización puede marcar la diferencia
Los primeros sueldos tampoco cuentan toda la carrera profesional de un ingeniero. Con experiencia y formación adicional aparecen puestos distintos y, con ellos, la posibilidad de mejorar las condiciones laborales. Algunas de las áreas que están ganando terreno son robótica, digitalización y sostenibilidad. Las empresas industriales están incorporando nuevas tecnologías, automatizando procesos y buscando formas de reducir consumos y emisiones. Para hacerlo necesitan trabajadores capaces de desenvolverse en esos nuevos entornos.
También existen diferencias importantes dependiendo de las responsabilidades asumidas. Gestión de proyectos, mejora de procesos, producción o dirección de equipos pueden llevar a un ingeniero industrial por caminos profesionales muy diferentes de modo que los 26.000 euros brutos anuales de media no significan, por tanto, que todos los titulados vayan a cobrar esa cantidad. Pero sí ofrecen una referencia interesante para quienes están estudiando la carrera o pensando en hacerlo.