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San Valentín

Singularu se la juega a Tous con el mejor regalo bañado en oro para San Valentín: un acierto seguro

San Valentín está a la vuelta de la esquina, de modo que si estás pensando en regalar una joya a la persona amada, seguro que Tous es una de las mejores opciones dado que cada año, lanzan una colección del Día de los Enamorados, además de tener piezas perfectas para sorprender el 14 de febrero. Sin embargo, no son los únicos. De hecho este año, otra joyería parece que está gustando mucho. Se trata de Singularu que tiene el mejor regalo bañado en oro para San Valentín.

La empresa valenciana no deja de aumentar su éxito y en esta ocasión, nos sorprende con un bonito collar que además está rebajado. Una pieza puramente romántica ya que se trata de un charm que puedes añadir a una cadena para de este modo, tener el collar ideal para este San Valentín. El charm, que está bañado en oro, cuenta además con una sorpresa ya que lleva grabada una declaración de amor, y además en francés. De este modo, se convierte en el regalo perfecto para San Valentín y en una pieza que ya se agota, de modo que todavía estás a tiempo. Corre antes de que llegue el sábado y ya esté agotado.

Singularu tiene el mejor regalo bañado en oro para San Valentín

El Charm Mon Amour es el mejor regalo de San Valentín que podemos encontrar este año en Singularu. Con un precio de 22,99 euros, es una de esas piezas que funcionan tanto como regalo de pareja como detalle para alguien especial. Tiene la ventaja de que no necesita que hablemos demasiado para explicar nuestro regalo, porque ciertamente lo dice todo con dos frases grabadas: Je t’aime y Mon amour. Ambas aparecen en este charm giratorio, lo que permite llevarlo en una u otra posición según el día o el momento.

Charm de la firma Singularu.

La estructura está realizada en latón y lleva un baño de oro de 18 kt, lo que le da ese brillo cálido que tanto caracteriza a la firma. Es una joya ligera y fácil de llevar, con un tamaño pensado para no resultar llamativo pero sí visible. Mide 17 mm de altura en la parte central y se completa con pequeñas circonitas de 2 mm que aportan luz sin recargar el diseño. Además, el asa soldada, de 8,4 x 5,7 mm, permite colocarlo en cadenas finas o más gruesas, e incluso sumarlo a collares con varios charms, algo que de hecho es tendencia.

Reversible y con movimiento

Una de las claves de su éxito es su carácter reversible. No es habitual encontrar piezas con dos caras útiles y con mensajes distintos, y eso lo convierte en un detalle todavía más personal. El charm se mueve con el gesto natural del cuerpo, cambia de posición y deja ver uno u otro grabado sin que la pieza pierda su forma. Esa sencillez dinámica es, probablemente, lo que hace que funcione tan bien como regalo.

Las circonitas, situadas en los tres puntos en los que se unen las líneas del diseño, aportan además un toque delicado y ayudan a que el colgante destaque incluso combinado con otros. Y aunque visualmente resulta muy elegante, sigue siendo una pieza pensada para el día a día, no una joya que obligue a reservar ocasiones especiales.

Un regalo que llega a tiempo para quienes aún no han elegido nada

A estas alturas de febrero muchos siguen buscando un detalle que no sea improvisado ni excesivamente caro. Por eso, el Charm Mon Amour se está convirtiendo en una de las opciones más compartidas en redes y en una de las más vendidas de la colección. Su precio accesible, unido al significado del mensaje y a la estética del baño en oro, lo colocan en un punto perfecto para quienes quieren un acierto seguro sin pensar demasiado.

Además, Singularu ofrece 30 días para devolver la pieza y tres años de garantía, algo que suma tranquilidad cuando se compra un regalo casi en el último momento. La marca cuida mucho el empaquetado, y eso también ayuda a que el detalle llegue listo para entregar, sin necesidad de añadidos.

Por qué puede ser el regalo ideal este San Valentín

Lo que está funcionando tan bien de esta joya es que conecta con la idea de regalar algo emocional sin caer en lo excesivo. Es pequeño, reversible, manejable y con un mensaje romántico y a la vez, universal. No hace falta conocer el estilo exacto de la otra persona ni adivinar sus gustos en joyería: encaja en collares minimalistas, en cadenas gruesas, en combinaciones de charms y en looks más clásicos o más modernos.

Y, sobre todo, tiene un componente simbólico que lo hace perfecto para estas fechas. No es un regalo práctico ni un accesorio sin más sino que es una forma de decir «te quiero» no sólo en francés, el idioma del amor, pero además, a través de un diseño bonito y un grabado que lo deja claro.