Conceptos básicos de economía: las diferentes formas de medir el desempleo
Uno de los principales problemas de las economías del sur de Europa es el empleo. Nos encontramos en un momento en el cual hay mucha gente que querría trabajar pero no puede hacerlo. Además, los empleos son, en algunos casos, precarios, con jornadas reducidas y salarios muy pobres. Todo ello afecta de forma directa a la economía y obliga a la Administración Pública a hacer un importante esfuerzo a nivel de prestaciones.
Para estudiar cuál es la situación de un país en materia de empleo, se utilizan distintas variables. Las más comunes son las siguientes:
Tasa de paro
Es la más conocida y la más utilizada, de forma general, para conocer la situación de empleo en un país. Consiste en dividir la cantidad de personas que trabajan entre aquéllos que están en edad de trabajar y tienen la voluntad de hacerlo. Este último punto es muy importante. No se incluyen, por ejemplo, aquellos jóvenes que están estudiando alguna carrera o ciclo superior y que, pudiendo trabajar, prefieren no hacerlo para acabar con solvencia sus estudios.
La situación del paro hoy en día es muy dispar entre los distintos países. Si nos fijamos en los países europeos, que actualizan los datos mensualmente, encontramos economías (especialmente en el centro y norte europeo) donde la tasa de paro es casi inexistente, como la República Checa (3%), Alemania (3,9%) o Hungría (4,3%). Por otro lado, los países del sur soportan tasas de paro más elevadas. Encabeza la lista Grecia (22,5%), seguida de España (17,7%) e Italia (11,3%).
Tasa de subocupación
Es el porcentaje de persones que, trabajando, necesitarían hacerlo en una jornada mayor (porque se encuentran en una reducida) pero no encuentran un trabajo a jornada completa. Un resultado elevado en este cálculo implica que la economía es incapaz de generar empleo de calidad, estable y duradero. En el caso español, se sitúa alrededor del 7%. Si se suma a la tasa de desocupación, nos encontramos que casi una de cuatro personas o no tiene trabajo o su empleo no colma sus necesidades.
Tasa de informalidad laboral
Es la proporción de personas con trabajos que pueden escaparse del control tributario, como por ejemplo los vendedores ambulantes o el trabajo del servicio doméstico. Es el llamado “trabajo en negro” que, por desgracia, parece ocupar un lugar importante en España. De acuerdo a estudios, se podría hablar de alrededor dos o tres millones de empleos en estas condiciones.
Tasa de actividad
Este ratio se obtiene a partir de la división entre la población activa (personas en edad de trabajar y que buscan trabajo o ya tienen uno) y el total de personas que se encuentran en edad de trabajar, quieran hacerlo o no. Cuanto más alto sea su resultado, significa que un mayor porcentaje de la población en condiciones de trabajar está en búsqueda de empleo. Puede ser positivo si se entiende que se maximiza al máximo la capacidad productiva del país. Ahora bien, puede tener otra interpretación negativa: si el resultado es extremadamente alto, significará que no existe voluntad de formación entre la población, por lo que se puede tratar de una economía poco competitiva en términos de valor añadido.
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