Cómo preparar y desarrollar una reunión de trabajo
En general, la sensación que queda entre los asistentes después de una reunión es de pérdida de tiempo. En muchas ocasiones, o bien se ha pasado el tiempo establecido, se ha hablado de temas que no estaban previstos o, simplemente, muchas de las intervenciones sobraban. Por todo ello, en general, las reuniones tienen muy mala prensa. Ahora bien, si se organizan correctamente, son un instrumento muy válido para que cada persona aporte ideas y experiencias y sirven para resolver aquellos aspectos que no acaban de funcionar con la máxima eficiencia en la compañía. A continuación, explicaremos cómo hay que afrontar correctamente una reunión.
Enviar con antelación la convocatoria
Hay que avisar de la reunión con la antelación suficiente para que todas las personas que asistirán puedan organizarse su trabajo teniendo en cuenta que deberán asistir allí. También, puede servir como plazo máximo para terminar determinados trabajos que deberán tratarse allí.
Informar de los aspectos importantes a tratar
Para saber por dónde se desarrollará la reunión y cuánto durará aproximadamente, hay que pedir a los asistentes que envíen por e-mail aquellas aportaciones que tienen previsto hacer. Así, también, nos aseguramos que todo el mundo se la prepara y aporta conocimiento.
Marcar un tiempo máximo para tratar cada aspecto
A partir de la información recibida, se puede marcar un tiempo máximo para tratar cada tema a desarrollar.
No iniciarla cerca del fin de la jornada laboral
Puede generar mal ambiente porque se transmite la sensación que se ha hecho a propósito para estar más tiempo del que marca la jornada laboral en el trabajo. Entonces, se va con menos ganas y la actitud no es la misma.
Permitir las intervenciones de acuerdo con la agenda establecida
Cada persona podrá intervenir para aportar al grupo el desarrollo de los puntos que con anterioridad había enviado a la persona que organiza la reunión. De esa forma, ya se parte de unos puntos concretos que se pueden ir desarrollando con las aportaciones de los otros miembros del grupo.
Evitar que se debatan temas distintos
Es normal que, en una reunión, aparezcan personas que quieren tratar temas distintos de los marcados en la orden del día o que quieran “lucirse” con largas explicaciones retóricas que tampoco aportan nada especial. En ese caso, hay que cortarles enseguida y recordar que están allí para tratar unos asuntos concretos.
Recopilar y enviar las conclusiones más importantes
Para que todas las personas entiendan que la reunión ha sido útil y que se han tratado correctamente los temas especificados, enviar un mail en el cual se detallen las conclusiones y acciones a emprender para cada aspecto.
Temas:
- Manual del Emprendedor
Lo último en Economía
-
El golpe de Bruselas a Google abre la puerta a Booking y Expedia para capturar el tráfico que pierde el buscador
-
Abel Marín, abogado y experto en herencias: “El error más frecuente al hacer un testamento es ir a la notaría y rellenar una plantilla estándar”
-
Los sindicatos rechazan frontalmente la nueva propuesta de ERE de Vodafone que afecta a 166 trabajadores
-
Raventós Codorníu vende a Jean-Charles Boisset su bodega Artesa Winery en California
-
El petróleo se dispara hasta los 106 dólares ante el pulso Trump-Xi y la tregua comercial entre EEUU y China
Últimas noticias
-
Zapatero otorgó a Arabia Saudí «condiciones favorables» para sus inversiones un año antes de de la fecha en la que dice haber recibido las joyas
-
El golpe de Bruselas a Google abre la puerta a Booking y Expedia para capturar el tráfico que pierde el buscador
-
El PSOE rechaza una moción de urgencia en el pleno de Palma para priorizar a los residentes en el acceso a las 831 VPO de Baleares
-
Amenábar confiensa su mayor terror cuando conció a Tom Cruise: «Mi inglés era malo»
-
La dura reflexión de Pipi Estrada sobre Ortiz Arias y su arbitraje en el derbi