Economía
Turismo

Cancelar la Semana Santa, la Feria, las Fallas y Sanfermines dejará un agujero de 2.000 millones de €

  • Natalia Mateos
  • Periodista y redactora de economía en OKDIARIO. Tras tres años escribiendo sobre turismo y sus empresas, ahora estoy descubriendo el mundo de la distribución y el retail. Antes en el Palacio de la Bolsa y Cadena Cope. De Zamora y del Zamora.

La tercera oleada de la pandemia de coronavirus en nuestro país, junto con el retraso en la campaña de vacunación que avanza más lento de lo esperado, han provocado que numerosas fiestas patronales como son la Semana Santa o las Fallas hayan tenido que cancelarse nuevamente. De este modo, la crisis sanitaria del Covid-19 vuelve a golpear duramente a la economía española y la suspensión de estas fiestas generará un agujero de más de 2.000 millones de euros.

Por el momento algunas de las fiestas que han sido canceladas son la Semana Santa de Sevilla, con un impacto de en torno a 400 millones de euros, la Semana Santa de Málaga, con un importe aproximado de 100 millones de euros, las Fallas de Valencia, con un impacto económico de alrededor de 750 millones de euros, la Feria de Abril de Sevilla, que genera en torno a 900 millones de euros y los Sanfermines, que generan en torno a 150 millones de euros cada año.

A pesar del grave impacto que supone la suspensión de estas fiestas por la crisis sanitaria, hay que tener en cuenta que el listado podría ampliarse a lo largo de las próximas semanas y meses en función de cómo evolucione la pandemia de Covid-19 en nuestro país. De este modo, las perspectivas del sector turístico español cada vez son más complicadas y las declaraciones que los diferentes miembros del Gobierno han hecho durante las últimas semanas no ayudan a mejorar la situación.

Además, la cancelación de estas fiestas patronales no sólo implica la pérdida de facturación para las empresas de estas regiones sino que supone un importante varapalo en términos de empleo para muchas comunidades autónomas que dependen enormemente de sus temporadas turísticas vinculadas a estas celebraciones. Por este motivo, las distintas patronales del sector turístico español reclaman al Ejecutivo que se acelere lo máximo posible la campaña de vacunación, para poder retomar lo más pronto posible estas festividades.

Reclaman ayudas

Por otro lado, estas noticias no hacen sino fomentar las críticas de los empresarios turísticos a la gestión que el Ejecutivo está haciendo de la grave situación actual.  Las patronales del sector llevan meses reclamando la necesidad de aprobar con carácter urgente ayudas directas para las compañías afectadas, que les permitan paliar el duro desplome en la facturación que acumulan en los últimos meses.

La cancelación de estas festividades afecta especialmente a las regiones más pequeñas, donde los ingresos de esas fechas suponen un importante balón de oxígeno para el tejido empresarial. Según cálculos de la Asociación de Hostelería de Navarra, los nueve días de fiestas de Pamplona suponen el 15% de la facturación anual de la hostelería, que emplea a 18.000 personas. El sector, completamente cerrado desde el inicio del estado de alarma, pide «empatía por parte de la Administración».

El sector turístico tenía depositadas todas sus esperanzas en el comienzo de un nuevo año y en la campaña de vacunación tras el impacto que la pandemia tuvo en el turismo en 2020. Sin embargo, la tercera oleada del coronavirus y las nuevas cepas que han ido surgiendo en países como Reino Unido han complicado las primeras semanas de este 2021: el número de turistas internacionales todavía se sitúa un 70% por debajo de las cifras registradas con anterioridad al Covid.

Además, la situación del sector hotelero en España continúa siendo muy crítica y todavía se encuentra lejos de los niveles registrados con anterioridad a la pandemia de coronavirus. La tercera oleada de covid-19 ha supuesto la entrada en vigor de nuevas restricciones que han provocado que actualmente un 70% de los hoteles en España todavía permanezca cerrado, y que la ocupación actual de los pocos que están abiertos no supere el 20%.

Por otro lado, las previsiones de cara a las próximas semanas y meses son muy difíciles de medir para las empresas del sector, ya que la demanda está viviendo una gran volatilidad como consecuencia de las restricciones que los países van anunciando a medida que los datos de contagios empeoran. De este modo, las compañías confían en que la temporada de verano permita recuperar parte de la facturación perdida durante el pasado 2020, aunque enfatizan la necesidad de brindar un mayor apoyo a las pequeñas y medianas (pymes) del sector.