Economía

Cambio en las bajas médicas en España: después de 18 meses de incapacidad temporal el trabajador pierde su puesto y lo confirma el INSS

Cambio en las bajas médicas en España: después de 18 meses de incapacidad temporal el trabajador pierde su puesto y lo confirma el INSS
La ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, junto a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz (EP).
Álvaro Olivero

Una baja médica por un periodo de tiempo alargado conlleva una serie de consecuencias para el trabajador complementarias a seguir cobrando una prestación. La Seguridad Social cifra en 545 días, lo correspondiente a 18 meses, el límite para la incapacidad temporal. Si el plazo se alarga una vez alcanzado, la situación laboral del empleado cambia.

La incapacidad temporal consta de una duración máxima de 12 meses, prorrogables seis meses más siempre y cuando la previsión de recuperación se corresponda dentro de dicho periodo. Por consiguiente, el límite ordinario para una baja médica temporal se establece en 545 días.

Al alcanzar los 18 meses, la relación laboral no finaliza, pero queda sujeta a una suspensión temporal mientras se estudia el futuro del trabajador. Asimismo, la empresa deja de cotizar a la Seguridad Social y su expediente deja de estar bajo su gestión, que recae en manos del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS).

Cómo queda la situación laboral del trabajador

En esta tesitura, el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) se encarga de evaluar al trabajador y puntualizará qué sucede a partir de ese momento. Mientras el proceso sigue abierto, la prestación económica puede continuar. En el caso de superar los 545 días, la Seguridad Social puede determinar la situación del trabajador.

Una de las opciones es dar el alta médica. Si se concluye que el trabajador se ha recuperado o que puede regresar a su puesto, se procede a la emisión del alta médica y deberá reincorporarse a su actividad según los términos establecidos en el fallo.

La notificación de la resolución se envía mediante un SMS y posteriormente se procede a través de un comunicado oficial en la sede electrónica. Una vez recibida la comunicación, el trabajador deberá volver a su puesto de trabajo cuando se establezca.

Otra alternativa es mantener la situación de incapacidad el tiempo estimado mediante una demora de calificación. Esta variante es viable cuando la posibilidad de recuperación sigue sobre la mesa y es necesario esperar para concluir definitivamente cuál será la situación laboral. En determinados casos, este proceso puede extenderse hasta los dos años.

La última vía sería reconocer la incapacidad permanente. En esta situación, el INSS sostiene que las limitaciones del trabajador son suficientemente graves y de carácter irreversible como para imposibilitar el correcto desarrollo de su actividad laboral.

En qué consiste la incapacidad permanente

Existen varios grados entre los que se divide la incapacidad permanente. La parcial da derecho a una indemnización equivalente a 24 mensualidades de la base reguladora concreta. La total permite beneficiarse de una pensión semejante al 55% de la base reguladora, porcentaje que puede aumentar en determinados casos. En cuanto a la absoluta, la prestación equivale al 100% de la base reguladora. Además de dicha pensión, se contempla un complemento para la persona que atienda al perceptor.

En definitiva, alcanzar o superar los 545 días de baja médica no deriva en que el trabajador pierda automáticamente el empleo, sino que su relación contractual queda suspendida mientras se analiza su caso, su empresa deja de costear los gastos de cotización y el expediente pasa al INSS, que se encarga de gestionarlo y establecer los pasos a seguir.

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