Economía
Reestructuración bancaria

El BCE ‘compra’ a Sabadell su plan estratégico y le concede dos años sin necesidad de fusiones

  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

El BCE (Banco Central Europeo) ha dado su visto bueno al plan estratégico de Banco Sabadell presentado a finales de mayo, a pesar de las críticas recibidas. Y le ha concedido dos años para desarrollarlo sin necesidad de acometer operaciones corporativas, un giro radical respecto a las presiones que le llevaron a negociar su fusión fallida con BBVA.

Fuentes conocedoras de la situación explican que «el BCE les ha dado tiempo para que pongan el banco en orden, ejecuten su plan y salgan de la crisis del covid, un tiempo en que no les presionará para que se fusionen ni tampoco para que vendan TSB». Sabadell siempre ha negado que su banco británico esté en venta, aunque en realidad ha recibido ofertas por debajo de lo que pretende obtener por él.

Esta respuesta del supervisor europeo permite a la entidad que preside Josep Oliu centrarse en la gestión del negocio sin perder el foco en la búsqueda de posibles novios y en la negociación de una integración. Un respiro que agradece su consejero delegado, César González-Bueno, porque le permitirá acometer la transformación que pretende para incrementar su rentabilidad.

No obstante, no va a ser un camino fácil para el banco, ya que tiene una elevada exposición a pymes y, especialmente, del sector de la hostelería y el turismo; es decir, los más afectados por la pandemia. «El BCE les va a supervisar férreamente para que puedan ir absorbiendo el aumento de la morosidad sin problemas, y en una par de años se verá cómo está la cosa», según otra fuente.

Ésa es la mayor preocupación del mundo financiero: las posibles dificultades de la banca en general, y del Sabadell en particular, para superar la crisis provocada por el covid. Pero, en el caso del banco catalán, los analistas también han cuestionado su plan estratégico por considerarlo «poco ambicioso». En especial, porque la reducción de costes se queda corta, a juicio de la mayoría, y porque sus objetivos de rentabilidad (6% medida como ROTE) están lejos de los del resto del sector.

Acuerdo para el ERE

De momento, el banco ha empezado a cumplir sus compromisos: el viernes alcanzó un acuerdo con los sindicatos para acometer un ERE de 1.380 empleados en España, dentro de la horquilla 1.200-1.500 del citado plan estratégico y con unas expectativas de ahorro de 100 millones anuales.

Asimismo, la cotización ha respondido positivamente en los últimos meses y las principales firmas de análisis empiezan a recomendar el valor y a dar precios objetivos superiores a los actuales: es el caso de Citi, que ha mejorado recientemente sus previsiones sobre el valor, o de Alantra, que pronostica un crecimiento del margen de intereses en los resultados del tercer trimestre, cuando espera que esta línea baje en el resto del sector.