Economía
Crisis industrial

Los bancos se niegan a dar más tiempo a Duro Felguera para refinanciar porque SEPI no ha cumplido

  • Eduardo Segovia
  • Corresponsal de banca y empresas. Doctor y Master en Información Económica. Pasó por El Confidencial y dirigió Bolsamanía. Autor de ‘De los Borbones a los Botines’.

Los bancos acreedores de Duro Felguera se han hartado de los incumplimientos de la empresa y de la SEPI, y han puesto pie en pared: se niegan a dar más tiempo a la compañía asturiana (a diferencia de lo que hizo ayer el holding público) y se han negado a refinanciar su deuda y a concederle los 80 millones en avales prometidos que necesita para su actividad. Lo cual abre un nuevo escenario en que se incrementan mucho las posibilidades de que Duro Felguera acabe en concurso de acreedores.

La SEPI (Sociedad Estatal de Participaciones Industriales) concedió ayer una prórroga de tres meses a la empresa -que también celebró junta de accionistas- para que cumpla las condiciones que le permitirían recibir los 80 millones que faltan de los 120 millones del rescate. Algo que iba de suyo, puesto que el holding público controla la empresa. Fuentes conocedoras de la situación explican que la SEPI ha pedido a las entidades hacer lo mismo, ya que el plazo para firmar la refinanciación vencía el 30 de junio. Pero estas se han negado.

La razón que esgrime la banca para esta negativa es que no se ha cumplido ninguna de las condiciones a las que ligaron su compromiso de refinanciación: la SEPI se comprometió a poner 120 millones y sólo ha puesto 40 (y en forma de crédito, no de capital); Duro Felguera prometió la entrada de un socio industrial que aportara 10 millones y carga de trabajo, y ni está ni se le espera (con lo que la empresa está prácticamente parada); Fortress debía aportar un crédito de 40 millones garantizado con los litigios de la entidad (concretamente con las indemnizaciones que espera cobrar) y se ha echado atrás; y Duro Felguera ha comunicado que no cumplirá en 2021 el plan estratégico presentado para el rescate.

«Sin socio, sin plan, sin el crédito de Fortress y con un aval ejecutado de 55 millones en Argelia [como adelantó OKDIARIO], era imposible que los bancos renovaran el compromiso de refinanciación y de avales», señala una de las fuentes consultadas.

Los bancos acreedores, Santander, Sabadell, CaixaBank y la antigua Bankia (hoy también CaixaBank), habían aceptado otorgar una línea de avales de 80 millones para que Duro Felguera pudiera continuar su actividad y refinanciar los 85 millones que quedaban de deuda tras la anterior reestructuración, acordada en el último minuto en julio de 2018.

El plan contemplaba la conversión en capital de 52 millones y el cobro del resto en distintos tramos hasta 2027; el primer vencimiento de 20 millones debía tener lugar en octubre de 2022, pero esta fecha tendrá que aplazarse por culpa del tiempo que se tarde ahora en cerrar un nuevo acuerdo.

La banca teme que la culpen de dejar caer la empresa

¿Qué implica esta negativa de la banca? Pues que ahora cualquiera puede instar el concurso de acreedores. Lógicamente, la SEPI no va a hacerlo porque es quien controla Duro Felguera a través del consejero delegado que nombró, Jaime Argüelles, y de otros dos miembros del consejo. La banca tampoco va a instarlo llegados a este punto, según las fuentes, porque sería peor que cualquier acuerdo y porque esa alternativa siempre está disponible si se llega a un punto irreversible.

Por tanto, lo más probable es que se abra una nueva negociación tras volver a la casilla de salida. Pero la perspectiva de alcanzar otro acuerdo con todos estos problemas e incumplimientos es muy negativa, con lo que el concurso de acreedores es un escenario cada vez más probable.

Por otro lado, la banca teme que los políticos -tanto del Gobierno central como del Principado de Asturias- le echen la culpa de dejar caer a Duro Felguera si al final no se salva. «Sería muy típico de los Gobiernos socialistas culpar de todo a la banca, pero es que en este caso son los demás los que no han cumplido y los bancos simplemente se han hartado de ser los únicos que cumplen», según otra de las fuentes.