Economía
Inversión

El ‘atraviesa muros’

“Convierte tu muro en un peldaño” Rainer Maria Rilke 

Hace unos años, y en uno de los viajes a París, al extraviarme del grupo de amigos con los que iba por Montmartre, fui a “caer” a la plaza de Marcel Aymé situada en el extremo de la calle Norvins. Si alguna vez tienen la posibilidad de perderse por allí, encontrarán una escultura bastante curiosa de un hombre que parece querer atravesar un muro.

Esa escultura se basa en un pequeño e interesante cuento escrito por Marcel Aymé donde se nos narra las aventuras del Sr. Dutilleul que poseía el singular don de atravesar muros y paredes con total facilidad. Sin embargo, un día su cuerpo quedó atrapado en aquel muro y éste se convirtió en su cárcel. Aquel día, el Sr. Dutilleul -nuestro particular “atraviesa muros”- descubrió cómo el poder emborracha y la codicia nubla lo sentidos.

Algunos se preguntarán el por qué hoy les cuento todo esto. Pues lo hago, en primer lugar, para animarles a salirse de la “manada” y descubrir por Vds. mismos lugares maravillosos y apartados de las miradas de la gran mayoría pues, como también ocurre en el mundo de las inversiones, haciéndolo uno puede llegar a localizar pequeñas “joyas”- ya sea en forma de lugares, personas, o ideas de inversión-  que para la gran mayoría pasan desapercibidas.

Pero también he querido comenzar este artículo de esta forma para tratar de evitar que, en algún momento en las próximas semanas, se sientan como el protagonista de ese micro relato: atrapados en el muro del miedo o de las preocupaciones.

Y es que a pesar de encontrarnos en un entorno geopolítico, económico y financiero nada fácil, – como consecuencia de la reducción de la liquidez global, el deterioro del crecimiento mundial, las expectativas de unos beneficios empresariales menos espectaculares y del enorme endeudamiento mundial-, los mercados de capitales están teniendo un buen arranque de año lo que está permitiendo que, aquellos inversores que estén siguiendo los consejos genéricos dados en este blog Flecha Amarilla, estén obteniendo unos resultados bastante aceptables con sus inversores.

Pero, ¿cómo es posible que ante unos fundamentales económicos nada buenos, y tras la inestabilidad financiera vivida el pasado año, llevemos un par de meses en el que los mercados de capitales se han vestido de verde y, gracias a ello, el ánimo de muchos inversores son ahora algo menos pesimista?

Pues básicamente se debe a la expectativa que se cumplan tres acontecimientos que eviten que los mercados financieros, que hoy viven en un ambiente de fiesta pre carnavalero, pasen a otro algo más sombrío y más propio de la cuaresma:

1.- En primer lugar, a la esperanza de que la economía mundial no entre en una recesión en los próximos meses,  y todo ello a pesar de unos datos macro nada alentadores o que el comercio internacional continúa contrayéndose.

2.- En segundo lugar, a la expectativa de que los principales bancos centrales del mundo confirmen la ralentización del proceso de normalización de sus políticas monetarias.

A pesar de todos los esfuerzos realizados por estas Instituciones, no parece que la economía mundial sea capaz de avanzar sin la muleta (la ayuda) prestada por los mismos. En este sentido, el que la propia Reserva Federal estadounidense, por ejemplo, haya cambiado el discurso y las intenciones de acelerar el ritmo de subida de tipos y reducción de su propio  balance ha supuesto un cierto alivio para muchos activos financieros. 

3.- Que USA y China, tras la negociación que mantienen en estos momentos, logren un acuerdo estratégico, en materia de relaciones comerciales, que evite una «guerra comercial total» entre ellos y el resto del mundo.

 Puede que la propia situación actual de la economía de ambos países, junto con la política interna en USA, ayude a acelerar el entendimiento entre ambos.

Así, y por un lado, Trump cuenta con menos apoyos políticos para sacar adelante determinadas leyes en su país. Además, se trata de un presidente  bastante sensible a la evolución de las bolsas; supongo que no querría que en estos momentos de su mandato se viviera un cierto colapso financiero que le restara aún más popularidad dentro de su país. Además, y en paralelo, la economía estadounidense comienza a perder algo de inercia positiva.

 Por otro lado, China (que podría beneficiarse de todo lo anterior para presionar a la hora de alcanzar un acuerdo comercial que les beneficiase) tampoco se encuentra en horas altas a nivel económico que les haga sacar pecho y presionar. En mi humilde opinión, no pienso que necesite echar más leña al fuego puesto que lo que debería hacer es tratar de evitar un enfriamiento mayor de su economía y, por ello, para mí lo más lógico es que lleguen a un acuerdo comercial con los norteamericanos….pero habrá que seguir la negociación hasta el final para ver si hay o no alguna sorpresa desagradable.

De hecho, recientemente Robert Lighthizer (Representante de Comercio de los Estados Unidos) rebajaba la cierta euforia de Trump al señalar lo siguiente; Déjenme aclarar, aún queda mucho por hacer antes de que se alcance un acuerdo y, lo que es más importante, después de que se alcance, si es que se alcanza uno”.

Y es que ya alguien escribió en una ocasión que «Las expectativas son como la porcelana fina. Cuanto más fuerte te agarras a ellas, más probable es que se rompan».

Por todo ello, y después del buen arranque de ejercicio, la estrategia de inversión genérica en fondos que aconsejo para las próximas semanas se apoyaría en los siguientes pilares:

 Es cierto que el panorama financiero se dibuja algo mejor que en diciembre pasado pero conviene no caer en una euforia irracional.

El entorno económico y geopolítico global no es nada fácil y, si alguna de las anteriores expectativas no llegaran a cumplirse, pudiera pasarnos como al personaje de nuestro micro cuento y quedarnos atrapados en un muro de preocupaciones