La UEFA, abierta a tener público en la fase final de Lisboa
La UEFA estudiará la posibilidad de que haya público en las gradas en la fase final de la Champions League que se celebrará del 12 al 23 de agosto en Lisboa. El máximo organismo del fútbol europeo mostró su voluntad para que las gradas no estén vacías en su evento estrella, tal y como explicó el presidente Aleksander Ceferin.
«No considero a día de hoy que vayamos a contar con espectadores en la Champions League, pero todo está cambiando muy rápido con la pandemia. El mes pasado no teníamos idea de si iba a haber competiciones y ahora estamos anunciando el calendario», dijo.
Ceferin, sin embargo, parece que tiene ganas de luchar por la opción de que haya público. «Veremos cómo evoluciona la situación y se estudiará la posibilidad, pero en este momento no habrá público. Decidiremos a mitad de julio esta opción», aseguró.
El máximo dirigente de la UEFA dejó claro en todo momento que hablarán del tema con las autoridades sanitarias y con las portuguesas para llevar a un acuerdo. Las cartas están sobre la mesa y el fútbol se encuentra mucho más cerca de volver a la normalidad.
Lo último en Deportes
-
España se da un festín ante Georgia con regusto amargo por la lesión de Osobor
-
Golpe para España: Aitana Bonmatí se pierde la final de la Liga de Naciones por una fractura de peroné
-
Jornada 14 de la Liga: resumen de los partidos
-
El extraño adelantamiento de Lando Norris a Kimi Antonelli que deja en bandeja el Mundial al inglés
-
Alonso celebra el milagro con palo a Aston Martin: «Es mucho más difícil de lo que se ve por la tele…»
Últimas noticias
-
Giro en el calendario laboral: el BOE confirma el festivo del 3 de diciembre y habrá puente en estas ciudades
-
España se da un festín ante Georgia con regusto amargo por la lesión de Osobor
-
Golpe para España: Aitana Bonmatí se pierde la final de la Liga de Naciones por una fractura de peroné
-
Jornada 14 de la Liga: resumen de los partidos
-
El PSOE rabia ahora contra Junts en su periódico oficial: le acusa de ser parte de la «ultraderecha»